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martes, 18 de octubre de 2011

Exhumación de tumbas NN en el cementerio La Piedad

La que se busca es solo la verdad

Se trata de una de las más importantes investigaciones judiciales que se están llevando adelante en el proceso de identificación de NN, cuyos restos pueden ser de desaparecidos en Rosario durante la última dictadura militar.

 Por José Maggi

Como lo adelantó Rosario/12, el Equipo Argentino de Antropología Forense comenzó ayer a exhumar un centenar tumbas del cementerio La Piedad que guardan restos de personas que murieron en forma violenta durante la última dictadura, con el objetivo de identificar si entre los NN hay militantes desaparecidos. La fiscal federal Mabel Colalongo siguió las tareas del equipo encabezado por Miguel Nievas, quien trabajó junto a cinco voluntarios sobre dos tumbas, y exhumó restos óseos de al menos seis personas distintas. "Sin verdad no hay justicia", indicó la fiscal al destacar las tareas de identificación en el marco de una causa que comenzó en 1984 y que recién ayer tuvo su primera excavación.

La fiscal Colalongo destacó que "esta es una de las más importantes investigaciones que se están llevando adelante en el proceso de identificación, y en la búsqueda de la verdad que como siempre digo es más importante aún que la justicia relativa que nos puede dar los juicios, considerando que la gente espera la verdad desde hace mucho tiempo".


"Es muy importante La Piedad considerando que tenemos 120 tumbas que pueden tener restos de desaparecidos de la dictadura", agregó Colalongo, quien remarcó que "el criterio para la selección de las tumbas fue buscar los enterramientos NN de aquel momento, identificar entre ellos las muertes violentas, sumado a que en muchas casos en el registro había intervención en esa disposición del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército o de la policía. Esta combinación de muerte violenta durante la dictadura, y sabiendo quién había ordenado esa inhumación, nos ayudó a identificar esta cantidad de tumbas".

--¿Por qué esta causa comenzó en 1984 y recién ahora comienzan las exhumaciones? -preguntó este diario.

--En este lugar no se siguió con el proceso de identificación de desaparecidos cuando entraron en vigencia las leyes de impunidad. Cabe aclarar que la Obediencia Debida y el Punto Final no impedían identificar restos. En verdad, nunca se interrumpió la posibilidad de identificación, pero en Rosario se tomó ese criterio: frenar todo ese proceso. Por eso están atrasadas esas causas, pero como pienso que no hay justicia sin verdad, es que desde hace un año, cuando tomé contacto con esta causa desde la Unidad Fiscal, decidimos impulsarla".

En el mismo sentido se expresó Nievas del EAAF -quien ayer estuvo acompañado por la militante santafesina Beatriz Pfeiffer-: "Tenemos bastante trabajo preliminar hecho, porque hace muchos años que venimos trabajando con la hipótesis de que pueda haber personas desaparecidas inhumadas como NN y de todos los relevamientos que veníamos haciendo tenemos más o menos en claro qué podría haber en cada una de las tumbas, y ya hemos trabajado en forma preliminar profunda sobre la documental, y en algunos de los casos ya tenemos hipótesis de identidad".

Según Nievas, "nuestros trabajo se basa también en otra causa federal, en la que hicimos dos exhumaciones en este mismo cementerio en las que nos encontramos con una gran cantidad de restos que no condecían con lo que señalaban los libros oficiales. Supuestamente debía haber una sola inhumación y nos hemos encontrado con dos inhumaciones regulares, y después varios conjuntos, que son restos desasociados no relacionados anatómicamente que son de inhumaciones previas que han sido removidas pero nunca exhumadas. Por eso encontramos gran cantidad de restos que esperamos se puedan corresponder con las personas que estamos buscando".
El referente del EAAF remarcó que si bien se han hecho otras exhumaciones, sí se trata del mayor trabajo por la cantidad de tumbas a trabajar. En ese sentido para llegar a una identificación plena, Nievas explicó: "Recopilamos información documental, como registros, boletos de inhumación, sumado al listado de quienes desaparecieron en esa época. La identificación puede darse finalmente por el cotejo de huellas dactilares de los prontuarios de cadáveres que se hicieron en su momento, otra forma puede ser a través de la comparación de datos posmorten con los premorten, y finalmente el estudio de ADN".

Nievas destacó que el período 1976 y 1977 es el que más inhumaciones hubo, "lo que marca que ésta era entonces una de las formas de deshacerse de la gente detenida".

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