Marcha por Silvia Suppo ¡Esclarecimiento y Justicia!

martes, 27 de marzo de 2012

Sobrevivientes les pedimos a los jueces que no nos igualen

 Por Francisco Reydó*

Hace un año fui a declarar como testigo en la Causa Días Bessone y Rosario/12 transcribió esto que dije en aquel momento: "Los que cuestionan al compañero que cantó no tienen idea de lo que es la tortura. Ninguno de nosotros va a criticar a aquellos compañeros que han dicho algo, han cantado una cita, un control o una casa. Sí decimos de aquellos que cantaron, torturaron y salieron a marcar compañeros, a esos no los vamos a perdonar nunca".

¿Por qué dije esto? Porque nosotros, los sobrevivientes, no somos iguales al Pollo (José Baravalle), Tu Sam (Carlos Brunetto), el Cady (Ricardo Chomicki) o la Polaca (Nilda Folch). No, no nos confundan, nosotros pusimos lo que mejor nos salió, y no fue otra cosa que amor al prójimo, entrega, solidaridad con el compañero que sufría ese horror al lado nuestro. Cuando nos arrancaron algún nombre, casa, control o cita, por la tortura, no sólo sentíamos dolor físico, sino que nos dolía el alma y con ese dolor aún algunos compañeros conviven.

Ustedes escucharon los testimonios de cientos de testigos, y ninguno de ellos, excepto Juan Carlos "el Gurí" Ramos, dio el nombre de quién lo cantó porque sabemos cómo lograron arrancarle ese nombre, esa casa, esa cita. Fuimos, somos y seremos conscientes de lo que eso provocó en cada uno de nosotros; pero ninguno de esos compañeros a los que le arrancaron, mediante tortura un dato, torturó ni salió a la calle a marcar más compañeros. Y el Pollo, Tu Sam, el Cady y la Polaca sí lo hicieron. Por eso el Gurí Ramos lo nombra al Cady Chomicki.

Soy profesor de Formación Etica y Ciudadanía, en una escuela pública de la Ciudad de Buenos Aires, y junto a mis alumnos, vimos por internet las últimas palabras de los imputados. Ya les había explicado quiénes eran los que iban a hablar. Cuando Chomicki terminó de hablar un pibe de 15 años exclamó: "Este es un hijo de puta..". Lo dijo un pibe de 15 años, me lo dijo, nos lo dijo un pibe de 15 años... Estoy convencido que estoy ejerciendo muy bien mi papel docente, estoy formando ciudadanos éticos y con compromiso social.

Está bien, acepto que Chomicki entró como víctima al Servicio de Informaciones, lo acepto. Pero no salió en calidad de tal, sino como torturador y sino ¿Cómo se explica que se haya casado el mismo día que "recuperó" la libertad y que el padrino de bodas haya sido el Jefe de Policía Agustín Feced? Permítanme una ironía: "algo habrá hecho" y ese algo habrá hecho fue torturar, salir a la calle a marcar compañeros, entre otras cosas. Ninguno de nosotros estuvo detenido menos de un año, él seis meses. ¿No será poco? El Pollo también salió a los 6 meses. Y salió como torturador, no sólo porque torturó, sino porque forma parte del pacto de silencio de los torturadores, él sabe mucho más que nosotros, sabe quiénes torturaron, quiénes violaron, sabe el destino de los compañeros desaparecidos, sabe quiénes fueron partícipes de las desapariciones y nada dijo.

A Chomicki no lo vi nunca en mi vida, al Gurí Ramos lo conocí en la cárcel de Coronda, "vivía" con su padre, al lado de mi celda, sólo tenía 15 años y el comportamiento que tuvo en la cárcel fue ejemplar. ¿Cómo no creerle lo que me contaba que habían hecho el Cady y la Polaca, ¿Cómo no creerle a un pibe de 15 años que, a tan temprana edad, estaba viviendo situaciones espantosas?

Por todo esto es que les pido: Señores jueces, no nos igualen.

*Sobreviviente, pedagogo, docente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada