Marcha por Silvia Suppo ¡Esclarecimiento y Justicia!

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martes, 18 de junio de 2013

Cuestionan las demoras para restituir los bienes a la biblioteca Vigil

Como si 36 años no fuera nada

La fecha para completar la devolución de los edificios y demás pertenencias de la biblioteca popular intervenida por la dictadura militar es el 6 de diciembre. Desde la institución, afirman que existe una virtual paralización del traspaso.

 Por Lorena Panzerini

A seis meses de la promulgación de la Ley Provincial de Restitución de Bienes para la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, saqueada durante la última dictadura cívico militar, los miembros de la Comisión Directiva lamentaron los "escasos avances" en la recuperación de los espacios indispensables para el funcionamiento. De hecho, el presidente de la institución, el abogado Marcelo Abaca, habló de una suerte de "paralización", ya que todavía no cuentan con el edificio de la ex unidad administrativa, que además necesita importantes refacciones. "Hay buen diálogo con la provincia; no hay conflicto, pero los tiempos no son los mismos. Nuestro cronograma es que al 6 de diciembre tenemos que tener disponibilidad de Gaboto 450, el teatro Saulo Benavente y el lugar donde está hoy la biblioteca", reclamó Abaca. Por su parte, el vicegobernador Jorge Henn lamentó que "a veces los tiempos no son los que uno quisiera", pero aseguró: "Estamos trabajando para la restitución".

La ley de traspaso tuvo media sanción en Diputados, en septiembre de 2012. Al mes siguiente, Senadores la transformó en ley. En diciembre, el gobernador Antonio Bonfatti la promulgó, y estableció desde ese día el plazo de un año que planteaba el proyecto votado en la Legislatura.

Sin embargo, rápidamente se desaceleró la marcha: ya pasó el primer semestre y la Comisión Directiva de Vigil no cuenta siquiera con el edificio de Gaboto y Alem, donde funcionó la sede local del Ministerio de Educación de la provincia. Hoy está vacío y "en estado de abandono". La imagen de los vidrios rotos y paredes descascaradas de la histórica institución, que hasta 1977 fue emblema de la cultura, la educación y símbolo social de la ciudad, golpea con fuerza a quienes buscan recuperar esa impronta, desde la mesa de un bar, ubicado frente al edificio.

"La provincia designó funcionarios, pero hay muchas cuestiones internas con la organización que hacen parecer que eso es la centralidad de la historia. En ningún momento lo prioritario es Vigil", lamentó Abaca. "No queremos chocar con el gobierno, sino reflejar un hecho cierto, porque la biblioteca sigue sin un espacio propio para funcionar", agregó. "Aunque la gente se va a asociando, no tenemos espacio para las actividades culturales", dijo. Pese a trabajar desde un bar o en la casa de algunos miembros de la comisión, unos 350 socios se reinscribieron a la institución.

Al repetir la idea de la recuperación, Abaca describió que buscan "abrir la biblioteca con más de 50 mil volúmenes; tener espacio para eventos culturales como se viene haciendo en otros lugares y muchos objetivos más", dijo.

Como respuesta al reclamo, el vicegobernador, quien mantuvo las primeras reuniones con la Comisión, aseguró que "se ha tomado la decisión política de devolver la Vigil a la asociación, tal como lo sancionó la Legislatura. A veces los tiempos no son los que uno quisiera para resolver esto. Estamos trabajando para que eso ocurra", dijo Henn a Rosario/12.

Por su parte, Abaca subrayó: "Hay una fecha cierta: el 6 de diciembre tiene que estar todo a nuestro nombre". Al mismo tiempo, adelantó que luego de ingresar un pedido por escrito, se dispuso que dos bibliotecarias comiencen a recatalogar los libros que están en la Biblioteca Pedagógica Provincial Eudoro Díaz.

Los miembros de la Comisión trabajan para que la histórica sede de Vigil en Alem y Gaboto vuelva a ser sinónimo de cultura y organización popular, que la dictadura cívico militar cerró y saqueó, en 1977. Los que se desea recuperar son aquellos bienes y espacios que sobrevivieron a la liquidación y que quedaron bajo custodia estatal.

El traspaso de bienes incluye la media manzana delimitada entre las calles Alem, Gaboto, 1º de Mayo y pasaje Perkins, y la manzana enmarcada por Alem, Gálvez, Ayacucho y Virasoro. También deben restituirse elementos de la mapoteca, discoteca, hemeroteca y diapoteca; piezas de animales embalsamados, colecciones del Museo de Ciencias Naturales de la Biblioteca y elementos del observatorio astronómico. La serie de cuadros que están bajo custodia del Ministerio de Cultura en Plataforma Lavarden es otro de los tesoros a devolver.

La importancia de esta restitución se traslada a 1953, cuando se fundó Vigil. Seis años después, lanzó la primera rifa en cuotas. No tardó en promover la lectura en el barrio Tablada, junto con la organización de una universidad popular, una escuela secundaria, gimnasio, teatro para 500 personas, y la publicación de más de un centenar de títulos desde su editorial. Como si eso fuera poco, construyó un edificio de siete plantas con un observatorio astronómico.

Pero en 1977, todo se derrumbó: hombres armados a las órdenes del dispositivo de represión de Agustín Feced asaltaron su sede el 25 de febrero de ese año. Comenzó así la intervención militar, la persecución de sus miembros más activos, sus secuestros, y el saqueo del patrimonio que se hoy se busca recuperar.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Sancionada la restitución de los bienes de la Biblioteca Popular Vigil

Una antigua deuda de la democracia

Aunque la ley habla de "donación" para cumplir las formas jurídicas, se trata de la devolución de distintas propiedades, entre ellas el emblemático edificio de Alem y Gaboto. La iniciativa recibió el respaldo unánime de las dos cámaras.

El Senado provincial convirtió en ley la restitución de bienes a la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, a 35 años de la intervención y el saqueo ejecutado por la dictadura militar, y la persecución de sus directivos, docentes y estudiantes. "La democracia ha saldado una deuda", celebraron los impulsores de la iniciativa, el diputado peronista Luis Rubeo y el senador radical Hugo Rasetto, de cuyos respectivos proyectos se conformó la ley que establece la devolución del patrimonio económico y cultural que sobrevivió al despojo.

El texto de la norma encuadra el mandato como "donación", sólo para cumplir con la forma jurídica que debe observar el Estado provincial. "Pero lo correcto es hablar de restitución, ya que en realidad se está cumpliendo con un acto de estricta justicia, de reivindicación histórica al reparar en parte un avasallamiento a la cultura popular infligido a la entidad, a sus dirigentes, a sus asociados y a toda la ciudad de Rosario, ya que era beneficiaria de su actividad social, cultural y educativa", distinguió Rubeo.

En ambas cámaras la iniciativa avanzó con consenso unánime, una vez que la entidad recuperó su personería jurídica y, además, su histórica comisión directiva. Ese requisito permitió concretar ese deseo postergado. Con fuerza de ley, la Vigil recuperará a su nombre los bienes que siguen a continuación:

--Los inmuebles situados en las manzanas de Alem, Gaboto, 1º de Mayo y pasaje Perkins, y de Alem, Gálvez, Ayacucho y Virasoro, donde históricamente funcionó la institución.
--50 mil libros de la entidad que quedaron en custodia a cargo de la Biblioteca Pedagógica Provincial Eudoro Díaz.
--Los elementos que integraron sus recordadas mapoteca, discoteca, hemeroteca, diapoteca y archivo general.
--Un telescopio refractor Coudé Zeiss de 300 aumentos.
--Un telescopio reflector de hasta 800 aumentos.
--Un filtro monocromador Lyot para transmisión de la longitud de onda H-Alfa de emisión de hidrógeno.
--Una cámara Ross de 400 mm de distancia focal y 100 mm de abertura.
--Las piezas de animales embalsamados y colecciones del Museo de Ciencias Naturales de la entidad.
--Cuadros originales de Julio Vanzo, Oscar Herrero Miranda, Carlos Uriarte, Carlos Alonso, Ricardo Supisiche, entre otras obras.

La sanción de la ley llegó dos días después del fallecimiento de uno de sus baluartes, Raúl Frutos, quien fuera vicepresidente de la institución de barrio Tablada y que padeció en carne propia el asalto del 25 de febrero de 1977, a manos de policías dirigidos por el capitán de corbeta Esteban Molina que inició la intervención y liquidación de la Vigil.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Alejandra y Sandra Routboul brindaron testimonio en la causa Vigil

ALEJANDRA Y SANDRA ROUTABOUL BRINDARON TESTIMONIO EN LA CAUSA VIGIL
Consecuencias de la barbarie

Integrantes de una familia estrechamente vinculada con la Biblioteca, las hermanas Routaboul aportaron relatos desgarradores sobre la intervención militar y la captura de su padre, que moriría en 1983 luego de una profunda depresión.

 Por Lorena Panzerini

Alejandra Routaboul fue alumna de la última promoción de graduados del secundario en la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, antes de su intervención en 1977, durante la última dictadura militar. Con sus propios ojos vio el crecimiento de la institución, y participó cuanto pudo de todas las actividades que se ofrecían. "Vigil se convirtió en un pequeño monstruo en el barrio", dijo la mujer sobre aquellos tiempos que marcaron su infancia, y cada uno de sus días posteriores. Es que su padre formaba parte de la comisión directiva, como síndico, y al ver caer el trabajo de años, con el saqueo y despojo que sufrió la comunidad educativa de la biblioteca, entró en una profunda depresión tras estar ocho meses detenido en Jefatura. "Todos los miércoles, con los ojos vendados, en el subsuelo de la Jefatura, y mientras oía gritos desgarradores por lo que les hacían a otros detenidos, le ponían mi voz y la de mi hermana menor llamándolo: `Papá, papá...", relató sobre lo que supo mucho tiempo después de la muerte de Francisco Routaboul, quien falleció en 1983, a los 50 años. "Lo dejaron morir", sostuvo su hija en la declaración de la semana pasada, en el marco de la causa Vigil que investiga la Justicia Federal.

Alejandra cursó el secundario entre 1972 y 1976. Durante su infancia, estudió guitarra y teatro; y practicó vóley en lo que era la universidad popular de la Vigil. Toda la familia formaba parte de aquel espacio que vieron crecer. "Al día de hoy, no hubo otro proyecto educativo que pueda emular lo que fue la Vigil", aseguró la docente que hace 28 años trabaja en la escuela primaria Nº 518 y en la EEM 514. "Mi enojo es con todos los gobiernos democráticos que miraron para otro lado. Hoy estoy agradecida porque en este momento alguien escucha la necesidad de muchos. Voy a sanar la historia de mi papá, el día que se haga justicia por eso", dijo Alejandra. Sandra, su hermana, agregó que "debe valorarse lo que está haciendo el Gobierno Nacional, porque es lo que esperaban millones de familias".

En su testimonio, Alejandra dio cuenta de que "la Vigil se sustentaba con la rifa. Los que hacíamos actividades en la universidad popular las vendíamos y eso nos posibilitaba viajar gratis a algunos lugares turísticos. La Vigil se destacaba por el compromiso que tenía con todo el barrio. Después se expandió a toda la ciudad y a nivel nacional. Así la rifa llegó a casi todo el país. En ese entonces, vivíamos en La Falda, Córdoba, y le propusieron trabajar en una oficina de la capital con la venta de la rifa. En el 69, volvimos a Rosario. Desde entonces su trabajo fue muy cercano. La biblioteca empezó con el préstamo de libros, después se creó la escuela secundaria, la primaria y también había jardín y guardería, donde trabajaba mi mamá. En la secundaria había coro, folclore y talleres. Los adolescentes que no tenían posibilidades económicas tenían una beca a partir de cuarto año".

Los domingos eran los días más alegres de su niñez y adolescencia. "En Villa Diego funcionaba el centro recreativo: era un lugar gigante que llegaba a las barrancas del río Paraná. Era el paseo familiar obligado. Enfrente, se iba a construir un barrio para que la gente pudiera acceder a la vivienda. Sólo llegué a ver la maqueta", recordó Alejandra, que destacó: "En la época de toma de escuelas, nosotros tomábamos la Vigil para cuidarla".

La mujer recordó que los problemas empezaron "después del Rodrigazo (1975). Había desfasaje entre el costo de los productos de la rifa y lo recaudado. Aunque golpearon varias puertas, no hubo respuesta. El panorama se fue oscureciendo hasta que llegó esa noche, de la que no me acuerdo nada. Cuando llegaron a casa más de diez hombres -integrantes de la patota de Feced- armados y con uniforme, mi papá no estaba y le dejaron una cédula para que se presentara. Sólo me acuerdo de muchas llamadas telefónicas. Me queda la angustia, la sensación de desesperación y un sentimiento horrible. A mi papá le aconsejaban que se fuera, pero él respondía que no tenía nada que esconder".

Francisco Routaboul y Raúl Frutos -﷓vicepresidente de la comisión directiva﷓- se presentaron el 10 de mayo de 1977, según recordó Alejandra. "Mientras mi papá estuvo detenido había siempre un auto en la puerta de mi casa, y se quedó más de un año después que salió en libertad". Para la mujer, "el grueso de la gente no sabía qué estaba pasando. Supe de los interrogatorios y torturas a mi papá por boca de sus amigos, nunca por él. Tal vez, si le hubieran pegado, no habría muerto a los 50 años; pero sabían perfectamente cómo dañarlo".

Tras la detención de su padre, Alejandra recordó: "Cuando papá salió, nunca nos habló ni nos contó nada. Los compañeros que estuvieron con él hicieron algo para manifestarse; él se guardó todo y eso lo hizo mierda. No se repuso más, aunque intentó reinsertarse. Al tiempo tuvo un accidente neurológico, convulsiones y lo internaron. A los días pasó a terapia intensiva. Yo iba a verlo todos los días, hasta que empezó a mantener los ojos cerrados, apenas me hablaba; no estaba comiendo bien y el médico me dijo que `no quería vivir'".

Pese a la discusión con el director médico en el Sanatorio Rawson -que ya no existe- ante la ausencia del profesional que atendía a su padre, y la imposibilidad de contactarlo, sumado a las corridas para hallar a un neurólogo externo al efector que lo atendiera, Francisco murió el 21 de diciembre de 1983. Alejandra tenía 24 años y un hijo pequeño, el primero de sus "tres soles", como ella les llama. Aunque insistió, nunca pudo recuperar la historia clínica de su padre, "joven y sano".

La declaración de Alejandra, en el marco de la causa Vigil -desprendimiento de la mega causa Feced- iniciada en agosto pasado fue de las más "desgarradoras". Su hermana también declaró, y en su relato señaló que "la Vigil era una familia".

El fiscal, Gonzalo Stara, escuchó también a testigos que dieron cuenta de las actividades que desarrolló la biblioteca, del desguace al que fue sujeta, y sobre la cantidad de propiedades que tenía. Todos los relatos son corroborados con las pruebas documentales que acompañan la investigación.

En tanto, los relatos de ex alumnos, entre los que está el de Sandra, siguen dando cuenta de los interrogatorios que sufrían algunos estudiantes, incluso de la exhibición de armas y el estado de abandono del edificio. Los testigos detallaron el contexto en que se produjeron los delitos contra el patrimonio de la biblioteca: amenazas de todo tipo, atentados con bombas y secuestro de docentes interrogados por sus actividades en Vigil. Y en relación a los delitos económicos, las declaraciones permiten desandar el camino del despojo de los bienes.

viernes, 21 de septiembre de 2012

La Biblioteca Vigil recuperará lo que es suyo

Con la media sanción, se giró al Senado una ley para devolver lo que fue sustraído por la dictadura. Es el tercer intento de reparación histórica, pero confían en que este año salga.

Por Juan Carlos Tizziani  - Desde Santa Fe

La Cámara de Diputados aprobó ayer y giró al Senado un proyecto para restituir a la Biblioteca Vigil los bienes saqueados por la dictadura después de la intervención militar en 1977, que luego pasaron al patrimonio de la provincia, entre ellos el emblemático edificio de Alem y Gaboto, en el barrio Tablada. "Será un acto de memoria y justicia", dijo el presidente de la Cámara y autor de la iniciativa, Luis Rubeo, que inició el trámite parlamentario a mediados de agosto con la adhesión y la firma de más de veinte de sus colegas de todos los bloques y ayer logró una media sanción por unanimidad. No es la primera vez que Diputados vota una ley para devolver los bienes a la Vigil: ya lo había hecho en 2004 y 2006 al aprobar un mensaje del ex gobernador Jorge Obeid, que estaba dispuesto a concretar la reparación histórica. Pero el proyecto quedó trunco y no pasó el Senado, quizás por disidencias internas en la Biblioteca que hoy ya fueron superadas. "La tercera será la vencida", dijo Rubeo y se mostró optimista que la Cámara de Senadores -﷓ahora sí-﷓ lo convertirá en ley antes de fin de año. "Para que el año que viene podamos iniciar el proceso de restitución del patrimonio a una entidad que tiene una historia muy rica en Rosario", agregó.

El proyecto propone donar los bienes por una razón jurídica, pero "en realidad es una restitución. Devolver todos los inmuebles, el patrimonio cultural, el material didáctico que tenía la Biblioteca Vigil es un acto de justicia, que nos llena de orgullo", dijo Rubeo a Rosario/12. Y recordó sus lazos afectivos. "Hay una historia personal que me vincula a la Biblioteca, porque yo realicé parte de mi secundario en la escuela y fui el primer presidente del centro de estudiantes, en 1972. Pero más allá de esto, lo importante es la reparación histórica", afirmó.

Ya Obeid intentó dos veces restituir los bienes a la Biblioteca Vigil, pero no pudo. En 2004, mandó a la Legislatura el mensaje 2849 que Diputados aprobó a mediados de 2005 y caducó en el Senado. Al año siguiente, el ex gobernador volvió a insistir con un segundo mensaje 3138, idéntico al anterior, que Diputados también votó el 24 de agosto de 2006 y terminó en un cajón del Senado.

"El problema que hubo en aquella oportunidad es que la Biblioteca no estaba normalizada y por lo tanto no se pudo llevar adelante la restitución", recordó Rubeo. "Pero ahora tenemos la suerte que el 31 de julio pasado se volvió a normalizar y fue elegida la misma comisión que había sido intervenida por la dictadura militar, en febrero de 1977. Entonces, ahora sí podemos restituirles los inmuebles a la Biblioteca, con el reconocimiento jurídico que permite una comisión que se haga cargo porque antes, al estar intervenida, no había quién se hiciera cargo".

Rubeo dijo que ya habló con el senador Miguel Lifschitz para que "también pueda tomar la tarea de llevar adelante la ley en el Senado y no nos quedemos sólo con la media sanción de Diputados", como ocurrió en 2004 y 2006. En el Senado, el senador radical Hugo Rasetto es autor de un proyecto similar, que empalmaría con el que votó Diputados.

El presidente de la Cámara agradeció a sus pares que primero firmaron el proyecto y ayer lo votaron por unanimidad. "Esto significa un reconocimiento a una institución con muchísima historia en Rosario y en el sur de Santa Fe", dijo. Y estimó que el trámite será similar en el Senado.

En 2006, en el debate del frustrado proyecto de Obeid, un ex diputado del PJ recordó cómo fue el saqueo militar. "El nefasto golpe de estado de 1976 terminó con muchas instituciones civiles de naturaleza popular y a la Vigil la descuartizó y persiguió a sus dirigentes. Los interventores militares -﷓dijo el ex diputado Danilo Kilibarda-﷓ practicaban el tiro al blanco sobre las piezas del museo que tenía la Vigil. Se robaron y quemaron libros, se hicieron desaparecer bienes valiosos. La Vigil fue saqueada por la intervención militar, que terminó vendiendo o malvendiendo muchos de sus bienes".

lunes, 20 de agosto de 2012

Delitos económicos de la dictadura

ORDENARON ABRIR OTRA PARTE DE LA CAUSA DE LA BIBLIOTECA VIGIL.

Lo ordenó el juez Bailaque y con "plenos efectos penales". Es para establecer las responsabilidades de la intervención a partir de 1977. Se sospechan delitos como "robo agravado, estafas y otras defraudaciones contra el patrimonio de la biblioteca".

 Por Lorena Panzerini

El juez Marcelo Bailaque ordenó abrir la investigación sobre los delitos económicos cometidos en la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, durante la última dictadura militar, "con plenos efectos penales". El requerimiento de instrucción fue impulsado por el fiscal Gonzalo Stara, para establecer las responsabilidades ante la intervención de la Vigil, en 1977; y el juez hizo lugar la semana pasada. Al parecer, no hay antecedentes en la provincia de una investigación de delitos económicos, que revisten la categoría de delitos de lesa humanidad por su conexión con los hechos de los que fueran víctimas los ex directivos. La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) fue la primera en hablar de un tema "aún no ventilado" en los tribunales: el genocidio cultural. "Hubo un plan orquestado desde el Poder Ejecutivo Nacional para destruir todo vestigio de educación democrática y de libre pensamiento. Así lo demuestran los decretos e instrucciones dictados que se pusieron en vigor en todo el territorio de la Nación. Es una de las deudas pendientes, así como la de comenzar a desenmascarar a los civiles que pergeñaron dichas normas y los que las ejecutaron en los diversos cargos de la educación y la cultura", resaltaron desde la organización.

En el marco de la causa Feced, a mediados de julio, el juez Bailaque resolvió tener por parte querellante a los directivos de la biblioteca --sobrevivientes del ex Servicio de Informaciones de la policía--, que recuperaron sus cargos en la Comisión Directiva, el 30 de julio pasado: Augusto Duri, Raúl y Antonia Frutos; y también a la hija de Augusto, Celina Duri. Además, resolvió aceptar a la APDH, para impulsar la investigación de los hechos.

Casi al mismo tiempo, la fiscalía solicitó requerimiento de instrucción por los hechos de "robo agravado, daño agravado, estafas y otras defraudaciones cometidos contra el patrimonio de la biblioteca". Estos fueron considerados "hechos susceptibles de ser encuadrados dentro del plan sistemático de represión clandestina e ilegal implantado en nuestro país como política de estado a partir del 24 de marzo de 1976".

La APDH representada por la presidenta de la delegación Rosario, Norma Ríos, y patrocinada por la abogadas María del Carmen Martínez, Matilde Gatti y Eliana Masegosa; y los tres directivos de la Vigil patrocinados por los abogados Marcelo Abaca y Marcelo Scalona interpusieron las querellas que profundizan las denuncias, haciendo hincapié en los delitos económicos "cometidos por quienes arrasaron esa institución emblemática, destruyendo los logros de años de trabajo y esfuerzo mancomunado", recordaron. Ríos planteó que "es a destacar que en la denuncia de la APDH se nombra a los cómplices civiles de los genocidas, colaboradores, en la ejecución de crímenes de lesa humanidad como torturas, muertes y desapariciones; y que son parte del genocidio cultural y económico. Civiles que continuaron a través de los años reivindicando lo actuado, negociando los bienes de la Vigil, y aportando a la impunidad desde el espacio de poder, universidades y cargos políticos; mientras las víctimas de tanta infamia luchaban cada día de estos más de 35 años para llegar a la verdad y la justicia, sin perder la memoria".

Consultado por Rosario/12, el fiscal Stara señaló que hoy recibirá a los abogados querellantes. "Tanto los abogados de la APDH como los particulares que patrocinan a los miembros de la comisión directiva, son los que tienen mayor caudal de información, por lo que la idea es trabajar mancomunadamente en el aporte de datos".

El 25 de febrero de 1977 una "comisión normalizadora" ingresó a la sede de la Biblioteca Vigil. Agustín Feced, Telmo Alcides Ibarra, el contador Canceleri, el capitán de Corbeta César Esteban Molina --quien sería designado interventor-- y el abogado Maldonado Puig prohibieron el acceso a los directivos, rodeados de personal policial que ingresó al edificio central.

domingo, 22 de julio de 2012

Impulsan la investigación de los delitos económicos cometidos contra la Biblioteca Vigil

"Es una deuda con nuestra democracia"

Lo dijo el fiscal federal Stara que ya emitió el dictamen correspondiente. También fueron aceptados como querellantes los ex directivos de ese proyecto cultural que fue desmantelado por la dictadura militar.

 Por Lorena Panzerini

Eran poco más de las dos de la madrugada del 10 de mayo de 1977, cuando Augusto Duri recién llegaba a su casa, después de vender bizcochos en Cañada de Gómez. Era el trabajo que había conseguido tras ser removido de la presidencia de la biblioteca Constancio C. Vigil, por el terrorismo de estado, que buscaba "normalizar" la institución mediante una intervención. Todavía estaba despierto cuando "gente de la Armada" irrumpió en su casa para llevárselo, al igual que en las de otros siete miembros de la comisión directiva. Casa por casa, todos fueron cargados en un camión para terminar en la Jefatura de Policía de Rosario, donde fueron detenidos y torturados, hasta la Navidad de ese año. Treinta y cinco años después, Augusto, su hija Celina ﷓que tenía 11 años cuando fue sometida a interrogatorio por Telmo Alcides Ibarra, integrante de la Patota de Feced, con un arma sobre su escritorio﷓, y los ex directivos Raúl y Antonia Frutos, junto con la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) fueron aceptados como querellantes en la causa que investigará esos delitos de lesa humanidad. La Justicia Federal también apuntará a investigar los delitos económicos, que no tienen antecedentes en la provincia, contra el patrimonio social y cultural de la Vigil. "Vamos a ver reactivada la biblioteca", se esperanzó Augusto, orgulloso.

Pocos días antes que comenzara la feria judicial, el juez Federal Nº 4, Marcelo Bailaque, resolvió tener por parte querellante a los ex directivos de la biblioteca, en la causa Feced. También resolvió aceptar la participación de la APDH, para impulsar la investigación de los hechos que tuvieron como víctimas a los ex directivos y a la hija de uno de ellos.

En tanto, la semana que viene el fiscal de la causa, Gonzalo Stara, impulsará el dictamen para iniciar formalmente la investigación de los delitos económicos cometidos en la ex Biblioteca Popular, que revisten la categoría de delitos de lesa humanidad por su conexión con los hechos de los que fueran víctimas los directivos de la mutual, sobrevivientes del Servicio de Informaciones, enmarcados todos ellos en el plan sistemático de represión ilegal desplegado durante el terrorismo de estado, que incluyó numerosos delitos contra la propiedad que aún no fueron investigados.

La Vigil llegó a constituir su Editorial Biblioteca en el mayor proyecto editorial que funcionó en las décadas del 60 y 70 del siglo pasado en el interior de Argentina. La última dictadura que asoló al país, la intervino el 25 de febrero de 1977. En ese entonces, se desarticuló la organización institucional, se persiguió y secuestró a sus dirigentes, se liquidó el sistema educativo con el cierre de numerosos cursos y escuelas, fueron cesanteados docentes, empleados y obreros, se interrumpieron prestaciones esenciales (guardería, servicio materno﷓infantil), se vendieron sus propiedades, se destruyeron o robaron no menos de 80 mil libros. Hechos que para la APDH y las víctimas constituyeron un "verdadero genocidio cultural" contra el patrimonio de "todos los rosarinos".

En diálogo con Rosario/12, el fiscal Stara señaló: "Solicité al juez Bailque que indague a los miembros de la denominada patota de Feced por los delitos de privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos agravados cometidos en perjuicio de los ex directivos de Vigil en el ámbito del ex servicio de informaciones, y se encuentra pendiente de resolución". Al mismo tiempo, y en relación a los delitos económicos, indicó: "Propusimos la realización de una pericia contable. La investigación de los hechos que desmantelaran la experiencia de la Biblioteca Popular Constancio Vigil es una deuda de nuestra democracia. Desde la fiscalía investigaremos las responsabilidades que le cupieron a quienes llevaron adelante el desguace de la tan reconocida mutual, emblema de nuestra ciudad".

Según consta en la presentación de octubre pasado ante el fiscal Stara, el 25 de febrero de 1977, una "comisión normalizadora", apoyada por las fuerzas armadas de la policía, ingresó a la sede de la Biblioteca Vigil prohibiendo el acceso a los directivos. En marzo, la Comisión Directiva fue obligada a renunciar y en abril asumió como interventor el Coronel del Ejército retirado Sócrates Alvarado. Dos meses después, comenzó el secuestro de los miembros de la ex comisión directiva.

Tras ser aceptados como parte querellante, la APDH que dirige Norma Ríos en Rosario manifestó su satisfacción. "Como acompañantes de las víctima, nos parece importante que se sepa qué pasó con el patrimonio de la Vigil, luego que los represores se hicieron cargo de los destinos de la biblioteca", señaló Eliana Masegosa, abogada del organismo de Derechos Humanos. En ese sentido, aseguró que el de la dictadura fue "un plan sistemático": "Primero secuestraron a los directivos, después despojaron a la Vigil de todos sus bienes, para luego continuar con la persecución de alumnos, directivos y la quema de libros. No es casualidad lo que planteamos, y eso es lo que queremos demostrar como organismo ante la Justicia".

La APDH se presentó como querellante por ser un organismo de Derechos Humanos habilitado por el artículo 83, con la nueva modificación del Código Procesal Penal de la Nación. En ese sentido, las abogadas de la organización comenzarán con un trabajo de recolección de pruebas para "que haya una labor conjunta con el fiscal y que la ciudad pueda entender qué había en ese lugar de Alem y Gaboto".

El testimonio de Augusto Duri, a 35 años de la intervención de la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, conmueve. A sus 78 años, el sueño de ver reactivada la esquina de Alem y Gaboto con el proyecto educativo que gestó su administración -y que poco después vio destrozado- cobra sentido con la investigación que comenzará la Justicia Federal. "La verdadera víctima de toda esta situación es la biblioteca. Porque nuestros secuestros fueron una excusa para la liquidación. El cese impactante de la educación y de la cuestión cultural de la biblioteca fueron en perjuicio de toda la comunidad", señaló el hombre, que encabeza la única lista para la elección de la nueva comisión directiva, el 30 de julio próximo. "Buscamos que la Vigil vuelva a desarrollar su tarea cultural, educativa y social que en su memento nos prestigió; que llegó a tener 20 mil socios y más de 350 empleados", rememoró. Según indicó, el ministerio de Educación de la dictadura militar le negó a los directivos de la biblioteca el permiso para lanzar la famosa rifa que se vendía en varias provincias del país. "Nos dijeron que no porque nuestra institución representaba un estado, dentro de otro estado". Pese a la situación terrible que le tocó vivir junto a su esposa y también a su padre, Platón Frutos, Augusto sostiene: "Guardo los buenos recuerdos", como si hubieran existido algunos, en medio de "sesiones de picana", por estar acusados de "flamear la bandera roja" en Alem y Gaboto.

lunes, 18 de junio de 2012

Biblioteca Vigil: un genocidio cultural

El 13/10/11 se presentaron ante el Fiscal Dr. Gonzalo Stara a cargo de  la Unidad de Asistencia para causas por violaciones a los derechos Humanos durante el Terrorismo de Estado, cuatro denuncias: tres de ellas  de ex directivos de la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil , AUGUSTO DURI (Presidente), RAÚL FRUTOS (Vice-Presidente) y ANTONIA FRUTOS (Vocal Titular, Directora del Jardín de Infantes y Secretaria Técnica del Departamento de Educación) y de una ex-alumna, CELINA DURI, quienes denunciaron haber sido víctimas de delitos de lesa humanidad durante el año 1977.- Fueron patrocinados por la APDH ROSARIO representada por su Presidenta, NORMA RÍOS y con patrocinio jurídico de las abogadas de APDH ROSARIO, ELIANA MASEGOSA, MARÍA DEL CARMEN MARTÍNEZ y MATILDE GATTI, como así tambien por los Abogados de La Biblioteca VIGIL, Dres. MARCELO ABACA y MARCELO SCALONA.- Augusto Duri y Raúl Frutos junto a seis miembros más de la Comisión Directiva,  fueron secuestrados, desaparecidos, torturados y luego puestos a disposición del PEN y mantenidos en cautiverio en el SI entre el 10/5/77 y el 24/12/77.- Antonia Frutos presenció el secuestro de su ex-suegro, Platón Duri y los tres sufrieron persecución en en ámbito de la Biblioteca Vigil, siendo obligados a renunciar a sus cargos. Celina Duri, quien contaba con sólo 11 años fue sometida a un interrogatorio por ALCIDES IBARRA ,el cual había sido nombrado Asesor Pedagógico.- El genocida la interrogó por más de una hora, con un arma sobre su escritorio.-

Los Fiscales Federales Dres. GONZALO STARA y MARIO GAMBACORTA acompañaron las denuncias dentro de la causa FECED (130/04) que tramita ante el Juzgado Federal Nº 4 de Rosario, solicitando al Juez, entre otras medidas, se llame a prestar declaración a LOFIEGO, MARCOTE, SCORTECHINI, VERGARA, NAST, ALTAMIRANO, FERMOSELLE, IBARRA, OLAZAGOITÍA, PORTILLO, TRAVAGLIANTE, VALLEJO, DUGOUR, MOORE, OREFICE Y CORRALES por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada en concurso real con el delito de tormentos agravados contra los denunciantes.-

Esos mismos denunciantes se presentarán ahora como Querellantes con igual patrocinio de la APDH y de los abogados citados precedentemente.- Asimismo, la APDH ROSARIO, atento su carácter de organismo defensor de los derechos humanos, presentará su querella dentro de la causa Feced, por todos los delitos cometidos en relación a la Biblioteca Constancio C. Vigil. Ambos pretenden que se juzgue no sólo a los que secuestraron y torturaron sino a todos quienes tomaron por asalto la Institución y que colaboraron en su saqueo, ya se trate de los autores materiales o ideológicos.-, Entre ellos, el  Capitán de Corbeta ESTEBAN CÉSAR MOLINA., a cargo de la “Comisión Normalizadora  dela institución, el asesor legal de la intervención,  Dr. MARIO JULIO PIN,  el asesor contable, el C.P.N. EMILIO CANCELLIERI, el Coronel ® SÓCRATES ORLANDO ALVARADO, interventor liquidador, el Ministro de Educación de la Dictadura, , a quienes acusan de robo, usurpación, daño, asociación ilícita  y demás delitos que surjan de la investigación, dentro del marco del delito de genocidio.-

La Biblioteca alcanza su época de mayor desarrollo en la década del 70, contando a la fecha del saqueo por parte de la Dictadura Militar que asoló nuestro país desde 1976 hasta 1983, con escuelas primaria y secundaria, cursos de capacitación popular, departamentos de educación física, de ciencias naturales entre un total de veintidos, la Editorial Biblioteca que había ya puesto en circulación cerca de cien títulos, distribuídos en catorce colecciones.- Así como numerosos y valiosos bienes inmuebles donde se desarrollaban las tareas propias y de esparcimiento y terrenos donde se llego a edificar un prototipo de vivienda popular.-

La Biblioteca Vigil fue un verdadero hito para su época y  su despojo se enmarca dentro del plan de exterminio pergeñado por la dictadura civico-militar de 1976/1983 destinado a imponer una política económica que beneficiara a la clase dominante, eliminando para ello toda oposición o vestigio de la misma, así como todo espacio democrático y de libertad tanto en lo cultural como en cualquier otro campo.-

Esa gran obra fue intervenida y saqueada por la dictadura cívico-militar quien desde el momento mismo de su intrusión se dedicó a obligar mediante el terror a la renuncia de todos sus directivos, el secuestro, tortura y cárcel de 8 de los miembros de la Com. Directiva, cesantear al cuerpo docente y no docente,  liquidar  los bienes, quemar libros, y en definitiva  llevar a cabo la destrucción total de la Biblioteca, produciéndose un verdadero despojo a quienes eran los verdaderos dueños: los afiliados a la institución y la gran cantidad de ciudadanos que  se vieron beneficiados con el aporte cultural que ella significó.- Despojo que subsiste hasta la actualidad .- Por otra parte se puso en marcha un gran negocio en el que se vendieron bienes sin control , utilizando dineros públicos por parte de la intervención militar en la Provincia de Santa Fe , fabricando deudores de la entidad en el marco del proceso liquidatorio abierto hasta la fecha.- Todo ello consta en los autos caratulados:”……..(Expte. Nº 436/), de tramite ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial Nº 14 de los Tribunales Provinciales de Rosario.- En ello no figura recibo alguno de cobro por parte de los beneficiarios , aduciéndose que los mismos se quemaron , siendo esta operatoria , la del negocio detrás de la opresión una nota distintiva de esta clase de operativos montados en esa época y que recién a mas de treinta años de cometidos empiezan a lograr un interés por parte de lo juzgadores y de toda

LA BARBARIE COMETIDA CON ESE VERDADERO EJEMPLO DE ORGANIZACIÓN POPULAR PARA LA DIFUSIÓN DE LA CULTURA, UN VERDADERO GENOCIDIO CULTURAL, NO FUE REPARADO INMEDIATAMENTE POR NINGUNO DE LOS GOBIERNOS CONSTITUCIONALES QUE EJERCIERON EL PODER, HASTA LA ACTUALIDAD, LO QUE CONSTITUYE UNA VERGÜENZA .- CON DIVERSOS ARGUMENTOS TODOS SE NEGARON A REINTEGRAR LA VIGIL A SUS VERDADEROS DUEÑOS, EL CONJUNTO DE LOS AFILIADOS.-

Y EL REINTEGRO SE DEBE HACER A LA COMISIÓN DIRECTIVA QUE FUE OBLIGADA A RENUNCIAR,  PERSEGUIDOS SUS MIEMBROS Y SECUESTRADOS Y TORTURADOS OCHO DE ELLOS.-

NO HACERLO ES DARLES LA RAZÓN A LOS GENOCIDAS.Y CONTINUAR SU OBRA DESTRUCTIVA.-. SOBRE LOS QUE HAN TENIDO Y TIENEN EL PODER DE DECISIÓN PESA ESTE ESTIGMA-.

Abogadas de APDH que toman la causa:
María del Carmen Martínez te 0341 156567820
Eliana Masegosa  te 0341 153098206
Matilde Gatti   te 156 439 442