Marcha por Silvia Suppo ¡Esclarecimiento y Justicia!

martes, 9 de agosto de 2011

Díaz Bessone: piden perpetua por genocidio

La querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación culminó ayer con su alegato en el juicio oral por la causa Díaz Bessone, que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal 2 de Rosario, por crímenes de lesa humanidad cometidos en el Servicio de Informaciones (SI) de la ex jefatura de policía durante la dictadura.

Los abogados Ana Oberlin y Lucas Ciarniello Ibañez cerraron el alegato del organismo nacional haciendo la valoración de la prueba en cada uno de los casos.

Los abogados resaltaron "la violencia sexual y de género a la que fueron sometidas las víctimas en este circuito represivo", además de "incluir el uso instrumental de niños como parte de la tortura, principalmente de sus madres". Citaron que "sin dudas el caso más escalofriante lo constituyó el de Rut González, cuyas hijas fueron dejadas en el SI y como relataron sus compañeras de cautiverio, continuamente preguntaba por ellas, además de que fueron golpeadas en su presencia como forma de tortura".

También destacaron que los represores implementaron "una metodología de blanqueo de las personas secuestradas que tuvo dos maneras: simular enfrentamientos y formar causas judiciales o militares a las personas que eran secuestradas acusándolas de distintos delitos". Se hizo, además, especial referencia a "las identidades políticas de quienes sufrieron la represión para oponerlo al concepto de víctima despolitizada acuñado en los años '80". En ese sentido, remarcaron que "todas las víctimas fueron perseguidos políticos" y que "la mayoría de ellos eran marcados como blancos a aniquilar por pertenecer a organizaciones que la dictadura había construido como enemigos a desterrar por oponerse al terrorismo de Estado".

Finalmente, pidieron que se aplique al ex jefe del II Cuerpo de Ejército Ramón Díaz Bessone y el ex policía José Lo Fiego la pena de prisión perpetua, por delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos agravados por ser las víctimas perseguidos políticos, homicidio agravado y asociación ilícita. Para los ex policías José Scortecchini, Ramón Vergara y Mario Marcote solicitaron 25 años de prisión, por delitos de privación ilegal de la libertad agravada, tormentos agravados por ser las víctimas perseguidos políticos y asociación ilícita. En todos los casos se reclamó que los represores sean condenados "en el marco del delito de genocidio". No hicieron en cambio acusación contra el civil sindicado colaboracionista Ricardo Chomicky, ya que la Secretaría había desistido de hacer cargos.

Además, se planteó que se revoque la prisión domiciliaria a Díaz Bessone, y que para el resto de los imputados "se termine con la insultante situación de libertad que gozan".

Al respecto, el equipo jurídico de Familiares de Desaparecidos, y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, presentaron ante el Tribunal un pedido para que se revoque la excarcelación de que gozan los imputados y se ordene su inmediata remisión a una cárcel común. El reiterado pedido en ese sentido, hasta ahora rechazado por los jueces, surge de que "existen suficientes argumentos jurisprudenciales, emanados desde la mismísima Corte Suprema de la Nación", explicó la abogada Daniela Asinari.

domingo, 7 de agosto de 2011

Videla indagado por las causas de Rosario:

El general en pijamas y pantuflas

Así recibió a la fiscal Colalongo el dictador que está preso en el hospital militar. Fue indagado por su "autoría mediata" en tres causas relacionadas con la desaparición de militantes del PRT-ERP en la ciudad de Rosario en el año 1976.

 Por José Maggi

El dictador Jorge Rafael Videla fue indagado esta semana por tres expedientes federales que investigan delitos de lesa humanidad ocurridos en Rosario: la causa Klotzman/Barral, ocurrida en el mes de agosto de 1976 cuando las fuerzas represivas pretendieron acabar con el PRT-ERP secuestrando y desapareciendo a 29 militantes de esa fuerza. El segundo expediente es el que investiga la supresión y cambio de identidad de la hija de Ricardo Klotzman y Cecilia Barral (recuperada e identificada como Josefina Kertz), además de los casos de Gazano Berto y de Oscar Medina, el hermano desaparecido del líder sindical telefónico Héctor Medina. La indagatoria fue ordenada por el juez federal Marcelo Bailaque, y llevada adelante por la fiscal federal Mabel Colalongo, el último jueves en el Hospital Militar (Capital Federal) donde está detenido Videla, quien fue indagado por su "autoría mediata", entendiendo la existencia de un plan general de represión clandestina.

Al ex jefe militar se lo indagó por las desapariciones de Ricardo Klotzman, Cecilia Barral, Juan Tumbetta, Edgardo Silva, Isabel Carlucci y Víctor Fina, José Maciel, Herminia Inchaurraga, Dante Vidali, Elena Marques todas ocurridas en agosto del 76 entre otros militantes del ERP.

Por el caso de Oscar Medina la indagatoria había sido solicitada por las abogadas del equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos Humanos y Familiares, encabezado por Gabriela Durruty.

Para la época de los hechos Videla era Comandante General del Ejército Argentino y Presidente, la máxima autoridad militar y administrativa del país. En tal carácter dispuso un plan de acción criminal que integraba el resto de las Fuerzas Armadas. "Considerando la alta jerarquía que revestían, resulta indudable que su responsabilidad en la preparación e implementación del plan sistemático de represión ilegal los ubican como autores mediatos de la desaparición de Oscar Medina" había asegurada la querella de la causa Medina.

Sin embargo Videla -quien recibió a la comitiva judicial en el hospital vestido con pijama y unas curiosas pantuflas más adecuadas para una mujer- intentó defenderse argumentando que "era la Junta Militar la que tenía autoridad sobre el presidente", quien no ejercía la comandancia de la fuerza sino que era cada comandante el que lo hacia sobre su àrea respectiva. Por eso solo podía ser indagado como comandante y no como presidente de la nación.

También negó la competencia de la justicia civil para juzgarlo por los hechos cometidos y argumentó que estos hechos ya habían sido juzgados en la Causa 13, es decir el Juicio a las Juntas.

En rigor Videla se hizo cargo de todo lo actuado por el Ejército durante la llamada "guerra interna", y aclaró que sus subordinados se limitaron a cumplir sus órdenes, por lo tanto "carecían de toda responsabilidad"

El dictador también reconoció la autoría de todas las directivas que dictó e impartió en su condición de comandante en jefe del Ejército durante lo que el mismo denominó "guerra interna".

En el mismo sentido aseguró que "todas ellas respondían a la doctrina vigente en ese momento" y que, por otra parte habían sido calificadas como " inobjetables " por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

El ex general culminó diciendo que no iba a prestar declaración, sobre los hechos que se le imputaban.

Otro de los indagados esta misma semana por la fiscal Colalongo fue Héctor Marino González, el cuarto jefe en jerarquía del Destacamento de Inteligencia del 121, quien comenzó negando la existencia "de detenidos de ningún tipo". En igual sentido el ex jefe de inteligencia negó la existencia de reglamentos u órdenes internas en la lucha contra la subversión. A su vez aseguró que cumplió "con toda las obligaciones vigentes a ese momento". Repreguntado sobre cuáles eran las mismas, aclaró "puntualmente no recuerdo reglamentos que dijeran qué hacer con los detenidos clandestinamente". "Bueno, además no había detenidos de ningún tipo " se esforzó en aclarar rápidamente.

Marino González también trastablilló al hablar de los informes que redactaba sobre "la información que se manejaba, en la que no se nombraba a personas sino a situaciones generales cuya probable evolución ponía en peligro a las unidades militares".

jueves, 4 de agosto de 2011

El Colegio de Abogados canceló la matrícula a condenado por delitos de lesa humanidad

Juan  Daniel Amelong: El hombre sin ley no podrá litigar

En una votación dividida, se decidió por 7 votos contra 6 retirar la habilitación al condenado por terrorismo de estado.

 Por José Maggi

El Colegio de Abogados de Rosario le retiró ayer la matrícula al represor Juan Daniel Amelong, condenado por delitos de lesa humanidad e inscripto en el foro local. En un fallo dividido, por siete votos contra seis, se impuso la moción de cancelar la matrícula profesional al exmilitar condenado en 2010 a prisión perpetua por terrorismo de estado. La resolución llegó tras un intenso debate, promovido por Vildor Garavelli, uno de los catorce miembros del Directorio, de los cuales solo uno estuvo ausente, Martín Rosúa. Como había seis votos a favor y seis en contra llegó el desempate a manos del presidente del Colegio Ignacio Del Vecchio. La polémica se centró en que la condena del Tribunal Oral Federal Nº1 de Rosario aún no está firme.

"Mientras la mayoría de los directores contempló la Ley en su conjunto e invocó la función esencial del Colegio de Abogados de velar por el decoro del foro, garantizando que quieres ejercen la profesión reúnen los valores éticos necesarios, hubo otros integrantes que se centraron en la letra del artículo 295 y la necesidad de contar con una sentencia firme, para decidir la cancelación de la matrícula", explicó Del Vecchio y resaltó que "esto es positivo y puede darse porque el organismo está compuesto por siete movimientos con distintas posiciones".

"Hay que destacar la madurez y la calidad institucional con que se abordó en la reunión un tema tan difícil como éste y el hecho de que la mayoría de los integrantes del directorio evaluaron los antecedentes objetivos de Amelong como negativos para el ejercicio de la profesión", señaló Del Vecchio.

Por su parte Vildor Garavelli explicó a Rosario/12 que "estando el colegiado Juan Amelong condenado por delitos dolosos con prisión efectiva se daban los extremos que pide el artículo 295 de la Ley Orgánica de Tribunales, que integra el Estatuto del Colegio de Abogados y en esas condiciones, teniendo en cuenta la calificación de delito de lesa humanidad por los que fue condenado, el Directorio del Colegio estaba habilitado para cancelarle la matrícula".

La disparidad de opiniones dentro del organismo se debió a distintas interpretaciones de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que en su artículo 295 alude a la necesidad de "sentencia firme", requisito que seis colegiados entendieron que no se cumple en el caso de Amelong, ya que la misma fue apelada ante la Cámara Nacional de Casación.

A favor de retirarle la matrícula al exmilitar -﷓que podrá apelar la decisión del Colegio ante la Cámara de Apelaciones Penal-﷓ se manifestaron Eduardo Martínez Pintado, Alejo Molina, Pedro Kasabián, Vildor Garavelli, Alberto Pessón, Pablo Saccone y el presidente, Ignacio Del Vecchio. El voto del titular del Colegio fue clave para desempatar.

En tanto, Mario Tettamanzi, Jorge Colombo Berra, Daniel Pellegrino, María Cristina Ferrada, María Laura Albornoz y Matilde Bouchardt consideraron que el artículo 295 no habilita al Directorio a la cancelación de la matrícula al ex militar.

En rigor, en la sesión de ayer nadie lo defendió, aunque se necesitaron cuatro reuniones para el acuerdo. Sin lugar a dudas, que un presidente del Colegio enrolado en las filas de Defensa Profesional --una agrupación ligada al peronismo de derecha, la Iglesia y los militares que desde hace años gobierna el Colegio-- haya desempatado en contra de un condenado por terrorismo de estado es más que significativo.

La agrupación Familiares de detenidos y desaparecidos por razones políticas y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre festejó ayer el fallo: "La decisión del directorio es muy relevante. No pertenecemos al mismo colegio. No queremos genocidas en nuestra matrícula", dice el texto del documento que rubricaron las abogadas Gabriela Durruty, Daniela Asinari, Jesica Pellegrini y Leticia Fascendini.

martes, 2 de agosto de 2011

Inicio de los alegatos

A un año del inicio del juicio oral y público de la causa Díaz Bessone, ayer se dio por concluida la etapa probatoria en la causa Díaz Bessone. La audiencia comenzó pasado el mediodía por la demora en llegar del defensor particular del ex general que está siendo indagado.

La de ayer fue una jornada en la que solo se trató la incorporación por lectura de la prueba realizada en instrucción suplementaria, de documental y de las declaraciones realizadas por las víctimas que han fallecido a lo largo de mas de 20 años de lucha contra la impunidad.

Tras una incidencia planteada por el Fiscal Gonzalo Stara, por entender que "el presidente del TOF 2 Venegas Echagüe se estaba oponiendo a la resuelto la semana pasada", se resolvió "tener todo por incorporado, sin mediar oposición por parte de las defensas", según explicó la abogada querellante, Leticia Fascendini.

En efecto "solo los abogados defensores de Chomicki y Díaz Bessone plantearon la imposibilidad de valorar en ese momento la prueba que se pretendía incorporar, difiriendo su opinión al momento de sus alegatos", agregó la letrada.

En tanto, hoy finalmente se inician los alegatos de la acusación, siendo en primer lugar la querella de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación.

En esta causa están imputados el ex comandante del Segundo Cuerpo del Ejército durante este período, Ramón Genaro Díaz Bessone; los ex policías provinciales José Rubén Lofiego, Mario Alfredo Marcote, Ramón Rito Vergara y José Carlos Scortechini; y el ex detenido político acusado de complicidad, Ricardo Miguel Chomicki.

El juicio investiga crímenes cometidos contra 91 víctimas del terrorismo de Estado. Durante las audiencias testimoniaron más de 150 víctimas, familiares y sobrevivientes del SI, por donde se estima que pasaron entre 1.800 y 2.000 detenidos desaparecidos.

Por su parte, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe, invitó a la comunidad a acompañar a familiares, sobrevivientes, querellantes y testigos de la causa Díaz Bessone en los alegatos de las querellas y la Fiscalía.

Algunos represores fugitivos de la justicia

Recompensa para quienes aporten datos sobre cuatro represores.
La "Pirincha" Peralta, "Tony" Tuttolomondo y los hermanos Isach se desempeñaron en la policía rosarina durante la dictadura. El gobierno nacional ofreció ayer una recompensa de 100 mil pesos a quien aporte datos para su detención.

 Por José Maggi

El gobierno nacional ofreció ayer una recompensa de 100 mil pesos a quien aporte datos para detener a cuatro represores que se desempeñaron en la policía rosarina. Se trata de César Heriberto Peralta, alias "Pirincha", Antonio Tuttolomondo, alias "Tony", y los hermanos Rodolfo Daniel y Carlos Gabriel Isach, todos ellos investigados en causas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar.

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación ﷓a través de la Unidad Especial para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia﷓ ofreció ayer 100 mil pesos para aquel que aporte datos ciertos que permitan ubicar a estos sospechosos, en el marco de causas que tramita el juzgado federal 4 de Rosario, a cargo del juez Marcelo Bailaque.

Peralta, de 56 años y prófugo desde el 28 de agosto de 2006, fue un ex oficial de la policía de Santa Fe que reportó en la División Informaciones durante la última dictadura y está acusado de al menos 23 casos de tormentos y apremios ilegales, entre ellos el del militante comunista Sergio Schilman.

En tanto Tuttolomundo, de 53 años y prófugo desde el 5 de mayo del 2008, está acusado de delitos de privación ilegítima de la libertad, violencia, amenazas, torturas y homicidio en el caso de Conrado Galdame, un joven militante del Partido Socialista de los Trabajadores, secuestrado el 16 de diciembre de 1978 por la patota de Feced y asesinado en el mismo Servicio de Informaciones donde había sido torturado. El caso se completa con el montaje de un supuesto enfrentamiento, armado en un operativo en el que la patota, se dirigió al domicilio de Conrado, y asesinó a dos habitantes de la casa, los hermanos Rory Chuang Céspedes y María Antonieta Chuang Céspedes.

Los hermanos Rodolfo Daniel y Carlos Gabriel Isach, de 57 y 63 años, respectivamente, están acusados en el marco del juicio oral que ventiló el año pasado el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, en la llamada causa Guerrieri. En ese juicio se condenó a prisión perpetua a Oscar Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong, y a los civiles Walter Pagano y Eduardo Costanzo por los crímenes ocurridos en los centros clandestinos de detención Quinta de Funes, La Calamita, La Intermedia, Escuela Magnasco y Ex Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu. Los hermanos Isach fueron seguidos de cerca por Eduardo Costanzo, quien lo denunció por habitar un chalet en Ostende, lindero con Pinamar. Los datos los acercó a la justicia federal, pero nada se consiguió.

La Unidad Especial para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia se creó en mayo de 2008 a partir de la promulgación de la Ley 26.375 por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. En esa ley se impulsó un Fondo de Recompensas, destinado a abonar una compensación dineraria a aquellas personas que brinden información determinante para la detención de personas buscadas por la Justicia que registren orden judicial de captura o búsqueda de paradero por haber sido autores, coautores, encubridores y partícipes necesario, en causas penales en las que se investiguen delitos de lesa humanidad.

La identidad de la persona que suministre la información ante la Unidad Especial será mantenida en secreto, aún para los agentes que intervengan en la ejecución de la captura. Tanto los miembros de las Fuerzas de Seguridad como de las Fuerzas Armadas pueden ser denunciantes.

Quienes puedan aportar información útil para dar con el paradero de los prófugos, pueden hacerlo llamando al (011) 5300﷓4020, escribiendo a la casilla de correo electrónico unidadespecial@jus.gov.ar, o ingresando al sitio oficial del Ministerio de Justicia: www.jus.gov.ar, donde están exhibidas las fotos de los fugitivos

miércoles, 6 de julio de 2011

Señores del tribunal: no son ladrones de gallinas, son genocidas!!

Estupor y repudio de los organismos de derechos humanos. 
(ver comunicado publicado) Vacaciones para los represores

El Tribunal Federal Oral flexibilizó las medidas de control a los cinco imputados de la causa Díaz Bessone que permanecen en libertad. Lofiego, Marcote, Scortecchini, Vergara y Chomicki sólo deberán firmar lunes y viernes durante la feria judicial.

 Por José Maggi

El Tribunal Oral Federal Nº 2 flexibilizó los requisitos de control sobre los cinco imputados de la Causa Díaz Bessone. Sin haber notificado a las querellas, el tribunal le permitió a José Rubén Lofiego, Mario Alfredo Marcote, José Carlos Antonio Scortecchini, Ramón Rito Vergara y Ricardo Chomicki -que mantienen su libertad en el curso del juicio por delitos de lesa humanidad- que sólo se presenten a firmar ante el Patronato de Liberados los días lunes y viernes. En tres oportunidades la fiscalía federal pidió la detención de los imputados, y se la negaron, en tanto la querella hizo lo propio al principio del juicio, pero no obtuvieron respuesta alguna. El TOF ni siquiera les contestó.

La agrupación Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la COAD (gremio que nuclea a los docentes universitarios), junto a otras organizaciones, denunciaron "con mucho pesar e indignación", una vez más, "las infamantes condiciones en que los imputados del juicio oral de la causa Díaz Bessone transitan por las audiencias" y pusieron el grito en el cielo por la flexibilización de los requisitos de control.

Ramón Genaro Díaz Bessone es el único de los seis imputados que cumple prisión domiciliaria. "Desde el primer día del debate, allá por julio de 2010, las querellas y el ministerio público fiscal solicitaron la detención de los juzgados, que gozaban inexplicablemente de libertad. En tres oportunidades el Tribunal Oral Federal 2 negó la solicitud, aún cuando la propia Corte Suprema de Justicia estableció los cánones a tener en cuenta en estos casos", indicó la abogada querellante Gabriela Durruty.

"El pedido fue también realizado por los distintos testigos que valientemente aportaron su relato en las audiencias, casi como un requerimiento desesperado. A pesar de los años de democracia, de la nulidad de las leyes de impunidad y del desarrollo de los juicios, siguen cruzándose por las calles con sus verdugos", afirmaron por su parte en un comunicado de prensa los organismos de derechos humanos.

Segun Durruty, "la fragilidad del control quedó expuesta cuando José Scortecchini se ausentó de su domicilio durante los controles que se realizan para comprobar su comparecencia y con la excusa de un presunto corte de luz, de no escuchar el timbre, y otros pretextos por el estilo, lejos de perder el injusto beneficio, fue premiado por el tribunal con dos horas más para ausentarse de su domicilio".

Por su parte según denunciaron Familiares, la Liga y APDH, "al comienzo de la feria judicial la situación se agravó. El tribunal suspendió prácticamente todas las medidas de sujeción ordenadas. Ya no deben permanecer en sus casas sin ausentarse más de dos horas, ni estar de lunes a miércoles a disposición del tribunal, sino simplemente registrar sus firmas en el patronato de liberados los días lunes y viernes. Sólo eso".

Los denunciantes especificaron que "después de un nuevo rechazo al recurso interpuesto por la fiscalía, después de ignorar por completo a las querellas, que no fueron notificadas", el Tribunal Federal Oral decidió hacer aún más leves los mecanismos de control. La indignación de los organismos de derechos humanos se debe, además, al ninguneo hacia las querellas, "a pesar de que en un escrito conjunto, todas manifestaron con claridad al tribunal su legitimación para intervenir en estas decisiones de trascendencia para sus representados".

El caso de Scortecchini es quizás el más grotesco: el ex policía enjuiciado por terrorismo de estado en la causa Díaz Bessone, argumentó ante el Tribunal Oral Federal Nº 2 los primeros días de marzo que no estaba en su domicilio de Saavedra al 2600 porque estaba desempeñándose como instructor en la escuela de aviación Flying Time Srl.

Scortecchini no había podido ser hallado en su vivienda de Saavedra y Callao en la mañana del jueves 3 de marzo porque "estaba en el patio con albañiles y al no haber energía eléctrica, no funcionó el timbre", y no escuchó los llamados a viva voz que le realizaron los empleados civiles del Patronato de Liberados que lo chequea dos veces por semana entre jueves y domingo.

Según el Tribunal que le otorgó ese beneficio Scortecchini no podía ausentarse por más de dos horas de esa dirección "salvo por razones urgentes de salud, y además deberá informarse si está realizando alguna actividad laboral y en este caso indicar el lugar y horario que lo hace". El imputado comunicó que los jueves, viernes y sábado, de 14 a 19, presta servicios como instructor. Ahora el TOF le amplió en dos horas el permiso.

martes, 5 de julio de 2011

Más impunidad durante la feria judicial

Con mucho pesar e indignación nos vemos en la obligación de denunciar, una vez más, las infamantes condiciones en que los imputados del juicio oral de la causa Diaz Bessone transitan por las audiencias.

Desde el primer día del debate, allá por julio de 2010, las acusaciones privadas y el ministerio público fiscal solicitaron la detención de los juzgados, que gozaban inexplicablemente de libertad, con la sola salvedad de Diaz Bessone, en prisión domiciliaria. En tres oportunidades el tribunal oral federal 2 negó la solicitud, aún cuando la propia corte suprema de justicia estableció los cánones a tener en cuenta en estos casos.

El pedido fue también realizado por los distintos testigos que valientemente aportaron su relato en las audiencias, casi como un requerimiento desesperado. A pesar de los años de democracia, de la nulidad de las leyes de impunidad y el desarrollo de los juicios, siguen cruzándose por las calles con sus verdugos.

Esta situación llevó a la inédita circunstancia de que uno de los imputados se ausentara de su domicilio durante los controles que se realizan para comprobar su comparecencia, y con la excusa de un presunto corte de luz, de no escuchar el timbre, y otros pretextos por el estilo, fue premiado por el tribunal con dos horas más para ausentarse de su domicilio.

Al comienzo de la feria judicial la situación se agravó. El tribunal suspendió prácticamente todas las medidas de sujeción ordenadas. Ya no deben permanecer en sus casas sin ausentarse más de dos horas, ni estar de lunes a miércoles a disposición del tribunal, sino simplemente registrar sus firmas en el patronato de liberados los días lunes y viernes. Solo eso.

Después de un nuevo rechazo al recurso interpuesto por la fiscalía, después de ignorar por completo a las querellas, que no fueron notificadas, a pesar de que en un escrito conjunto, todas las querellas manifestaron con claridad al tribunal su legitimación para intervenir en estas decisiones de trascendencia para sus representados.

Sirva este comunicado para alertar a la comunidad toda. Todavía caminan asesinos genocidas por las calles rosarinas.

FAMILIARES DE DETENIDOS Y DESAPARECIDOS POR RAZONES POLITICAS

ASAMBLEA PERMANENTE POR LOS DERECHOS HUMANOS DE ROSARIO (APDH)

LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE (LADH)