Marcha por Silvia Suppo ¡Esclarecimiento y Justicia!

martes, 27 de abril de 2010

NUEVO JUICIO AL EX JEFE DE LA 4ª, MARIO FACINO. Esta vez será juzgado por homicidio

EL 15 DE JUNIO se inicia

Alicia López, dirigente de Ligas Agrarias, fue secuestrada por un grupo de tareas el 21 de octubre de 1976 en su casa y martirizada en el centro clandestino "La casita" y en la comisaría 4ª, donde la vieron con vida varios detenidos políticos.


 Por Juan Carlos Tizziani

Desde Santa Fe

El juicio al ex jefe de la seccional 4ª, Mario Facino, por la desaparición y asesinato de la docente y militante de las Ligas Agrarias, Alicia López de Rodríguez, comenzará el 15 de junio próximo. Así lo resolvió ayer el Tribunal Oral Federal que estará integrado por sus dos vocales: María Ivón Vella y José María Escobar Cello y se completará con un juez del Tribunal Oral Nº 1 de Rosario, Ricardo Moisés Vázquez. Facino ya fue condenado en el juicio al ex juez Víctor Brusa y otros cuatro policías a 20 años de prisión por secuestros y tormentos en la comisaría que tuvo al mando hasta fines de 1976, pero ahora será el primer represor de Santa Fe que será juzgado por "homicidio" que prevé la pena de prisión perpetua. Hoy, el ex comisario cumple la condena en su quinta de San José del Rincón.

Alicia fue secuestrada por un grupo de tareas el 21 de octubre de 1976 en su casa del barrio Candioti sur y martirizada en un centro clandestino conocido como "La casita" y en la comisaría 4ª, donde la vieron con vida varios detenidos políticos: José Schulman, Graciela Roselló, Raúl Pinto y Alejandro Faustino Córdoba, quienes están citados a declarar en el juicio. Incluso uno de ellos, Raúl Pintos, dijo que a Alicia "no sólo la torturaron, sino que también la mataron en la comisaría 4ª". El estaba detenido en la celda vecina y la pudo ver por la hendija de una puerta. "Allí estaba Alicia, en frente mío, desangrándose y muerta, tapada con una capa", relató.

En el debate se introducirá por lectura otro testimonio clave, el del fallecido Eduardo Almada, quien aportó en la causa un dato revelador. "Alicia es trasladada afuera de ese lugar (la comisaría 4ª), pero ingresa nuevamente a una celda grande donde le ponen en una cama. Luego de unos días se presentó frente a la celda el suboficial (Nicolás) Correa del Ejército Argentino y trasladó a Alicia, a quien ya no la volvieron a ver2, dijo Almada. Correa no era otro que el ex asesor de seguridad del gobernador Jorge Obeid.

En realidad, el Ministerio Público y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre que es querellante en la causa ofrecieron dieciocho testigos, entre ellos el esposo de Alicia y ex juez Luis Juan Rodríguez y su suegra, María Isabel Rodríguez, quien no sólo observó el secuestro de su nuera, sino que también escuchó que ella identificó a un "entregador".

Durante el juicio a Facino, el Tribunal realizará una inspección de la seccional 4ª, como ya ocurrió en el juicio a Brusa y compañía. Pero ahora, el fiscal Martín Suárez Faisal agregará otra prueba histórica: una reproducción arquitectónica a escala de la comisaría que incluye el edifico policial contiguo y una cochera anexa, confeccionada sobre la base de un croquis realizado por la Conadep en 1984 y fotografías obtenidas en una inspección que se realizó en esa época, aportadas a la causa por el Archivo Nacional de la Memoria.

Facino está imputado por la desaparición de Alicia López desde el 6 de marzo de 2008, cuando el juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez lo procesó por "privación ilegítima de la libertad, tormentos, encubrimiento y homicidio". El 1º de octubre de 2008, la Cámara Federal de Rosario confirmó la mayoría de los cargos, pero revocó el encubrimiento.

En un fallo de 53 fojas, la Cámara ponderó el relato de la suegra de Alicia y testigo del secuestro de su nuera, María Isabel Rodríguez. Fue el 21 de octubre de 1976 a la medianoche, cuando ingresó a su casa un grupo de "gente armada, algunos con uniforme de color oscuro, borceguíes y armas largas y otros eran jóvenes de jeans y zapatillas. Todos usaban un gorrito en la cabeza". "Estaban hasta en los techos", dijo la mujer que alcanzó "a ver varios automóviles Peugeot 504 estacionados. Al salir su marido, lo pusieron contra la pared, lo apuntaron, lo insultaron. Ella oyó los gritos, se asomó y salió, la apuntaron y uno de civil que sería el entregador dijo: 'No, esa no es' y la soltaron", recordó.

Después, "al abrirse la puerta, entraron todos los uniformados con el entregador y al verlo Alicia le dijo dijo: '¿Vos acá'?. Revisaron la casa, le dijeron a Alicia que se vistiera y se la llevaron. Ella pensaba que volvería, tanto que se llevó una bolsita con fruta. Salieron los autos a velocidad y le dijeron que no se moviera hasta que no escuchara silencio. Al día siguiente, llamó a la madre de Alicia para que realizara la denuncia y empezó el peregrinaje", recordó la mujer.

La Cámara Federal dijo que está probado que Alicia López estuvo detenida en la comisaría 4ª cuando Facino era el jefe. "También está acreditado que se encontraba enferma o cuanto menos muy debilitada y que lejos de habérsele proporcionado la atención médica y alimentación requeridas, se la mantuvo confinada en una celda pequeña, con escasa luz y ventilación, durmiendo en el piso y sometida a crueles condiciones de vida y de maltrato. La privación de libertad de Lopez siempre fue ilegal".

"Según los testigos, López habría pasado primero por el centro clandestino de detención conocido como 'La casita', donde la habrían torturado con picana eléctrica, y si en los primeros momentos de su privación de libertad, Facino no habría tenido intervención en ese cautiverio, lo cierto es que sí le cupo tal actuación cuando López pasó a la mentada seccional 4ª", agregó la Cámara.

domingo, 18 de abril de 2010

El coraje, la memoria y el género

EL PENSAMIENTO Y LA HISTORIA DE LAS JOVENES ABOGADAS QUE ACUSARON A LOS REPRESORES DE ROSARIO, PARA LOS QUE PIDIERON LA PENA MAXIMA.

Cuando Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Costanzo secuestraban, torturaban y mataban; ellas tenían pocos años o no habían nacido todavía. Se formaron en la Universidad pública de Rosario y esta semana terminaron de acusar a estos represores para los que el Tribunal pidió las máximas penas merced al trabajo de estas profesionales.
Por Alicia Simeoni

Cuando los represores Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña y Daniel Amelong, ex militares, y los agentes de inteligencia civil Walter Pagano y Eduardo 'Tucu' Costanzo, sentenciados el pasado jueves a prisión perpetua, hacían lo que el conjunto de sus pares, esto es secuestraban, torturaban y asesinaban, y en ese marco tenebroso violaban adolescentes y mujeres, no deben haber imaginado nunca que más de treinta años más tarde serían juzgados. Tampoco que serían también mujeres, muchas de ellas jóvenes y egresadas de la Universidad estatal que tanto odiaban, las que se plantarían en sus narices durante el juicio oral y pedirían para ellos las máximas penas. Nadia Schujman, Ana Oberlin, Gabriela Durruty, Daniela Asinari, Virginia Blando y la representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Ana María Figueroa, llevaron adelante la acusación, junto a dos abogados, Alvaro Baella y Lucas Ciarnello, todos en representación del conjunto de querellantes. A las mujeres víctimas les cuesta muchísimo presentarse como quien sufrió violaciones y los represores, en general, son juzgados por todos los otros delitos por los que se considera que en la Argentina hubo genocidio, mientras que los jueces de instrucción se niegan de manera sistemática a incluir "los delitos contra la integridad sexual así se expresó en la Causa 13 por la que se juzgó a los comandantes de las juntas militares , en los centros clandestinos, como objetivos a perseguir penalmente", explican los testimonios de las abogadas.

Nadia Schujman tiene 33 años y una hija. Junto a Ana Oberlin, abogada de la misma edad, representaron a los querellantes Alicia Gutiérrez, actual diputada provincial, y a su hijo Eduardo Toniolli; a Fernando Dussex, el hijo de ese hombre que fue quien llevaba el mismo nombre y apellido y de su madre, Cecilia Nazábal una mujer incansable en la búsqueda de Justicia y que murió hace unos pocos meses sin poder ver esta condena ; Sebastián Alvarez, el hijo de Raquel Negro que tenía 1 año y medio cuando fue secuestrado con ella y su compañero Tulio Valenzuela el hombre de la Operación Méjico , y de la ex detenida Olga Moyano.

Nadia Schujman tiene una clara mirada del encarnizamiento "especial" que tuvo la dictadura hacia las mujeres por su condición de tales y comenta que ella y Oberlin llevan otras causas en San Martín (Buenos Aires) donde sí se han pedido imputaciones por violaciones, ya que la figura apareció de manera explícita en los testimonios de las víctimas. Es la conocida como causa (ex general Santiago Omar) Rivero y "hay que decir que las organizaciones de género hicieron un trabajo muy interesante respecto de los delitos contra la integridad sexual y la dictadura", afirma. En Rosario aparecieron narraciones respecto de los comentarios que se hacían sobre el aspecto físico de las víctimas, sobre abusos, de manera genérica, pero no se verbalizan las denuncias por violaciones como ocurrió en Santa Fe capital en el marco de la causa Brusa. "Los abusos y las violaciones no son un invento de los genocidas en la Argentina sino que está en muchísimos momentos históricos, en tantos otros genocidios. Hay que pensar que para la mentalidad de los genocidas, la mujer debía estar en la casa, preparando la comida y no siendo una militante, una igual y eso les generaba muchas contradicciones. En un punto les producía admiración ver tanta fortaleza y por el otro, el deseo estaba puesto en la humillación, en el sometimiento". El "Tigre" Acosta lo expresó respecto de lo sucedido en la ESMA y en esta situación tan perversa en que sacaban a cenar a alguna secuestrada y "después venía todo lo demás".

Shujman recuerda que quienes iniciaron y dieron forma a la querella también fueron dos mujeres, Cecilia Nazábal y Alicia Gutiérrez aunque atrás estaba la inmensa lucha de muchos hombres y mujeres. Pero también retoma el tema de la fuerte perversión, como lo hace Ana Oberlín, respecto de Raquel Negro detenida en la Quinta de Funes. "Otra violencia particular fue la que vivieron las mujeres que estaban embarazadas durante su cautiverio. En este juicio, se juzgaron entre otros los delitos de los que fuera víctima Raquel Negro, quién estaba embarazada de mellizos, de casi 7 meses al momento de su secuestro. En estas circunstancias, en las cuales cualquier mujer atraviesa por un momento especial, tanto respecto a las modificaciones físicas como emocionales que experimenta, Raquel fue sometida a múltiples situaciones de degradación, como el resto de sus compañeros y compañeras de cautiverio, pero con el agravante de que su estado la colocaba en un lugar de muchísima mayor vulnerabilidad. Pudimos conocer durante el juicio, a través de distintos testimonios, que no tenía cuidados especiales y que las condiciones en las cuales vivió sus últimos momentos embarazada fueron deplorables".

Ana Oberlin aporta una mirada más que interesante cuando explica que entre las prácticas más extendidas, particularizadas sobre las mujeres, sin duda están los delitos contra la integridad sexual a los que las sometieron sus captores. "Pero "dice pese a eso y a la masividad de estos delitos, es muy difícil imputar a los responsables de tales hechos". Y luego explica que la gran dificultad está en dos cuestiones funtamentales: "la primera "afirma es que muchas mujeres no se animan o no quieren contar que fueron violadas; la segunda, principal y en parte causa de la anterior, es que los jueces de Instrucción se niegan sistemáticamente a incluir los delitos contra la integridad sexual ocurridos en los centros clandestinos como delitos a perseguir penalmente. Por eso, estamos ante uno de los desafíos que tenemos por delante: visibilizar estos hechos para que los jueces comiencen a entender que sufrir una violación es un hecho grave, que sin dudas impactó de forma particular sobre las víctimas y que tiene que ser penado como los otros hechos".

Gabriela Durruty, 39 años, 2 hijos, comienza por recordar que ya en la Causa 13, aquella por la que se juzgó a los comandantes de las juntas militares de la última dictadura, en 1984, la Cámara Federal de Buenos Aires estableció "con el grado de certeza de una sentencia judicial, firme, o sea que es un hecho jurídicamente indiscutible, la existencia y las características del plan sistemático de represión y exterminio"Cuando describe las características de ese plan, que se llevó adelante desde el Estado, enumera entre tantos delitos el que se comete contra la integridad sexual" También habla de los dos sistemas normativos que existieron, uno legal y otro ilegal, porque había una cantidad de normas que se manejaban de manera clandestina, ya que crearon un sistema jurídico por fuera de las leyes y que efectivamente existía. No salían a tontas y a locas a secuestrar a cualquiera. Todo estaba organizado y entre las cosas que hacían, estaba prevista la disminución o el quiebre de la subjetividad de la persona que detenían a partir de los delitos contra la integridad sexual, ya fueran hombres o mujeres. Por supuesto que la cuestión de género, la discriminación, se traslada y se agrava en quienes tienen en su propia subjetividad la perversión" El marco teórico para todo esto que se prueba en la Causa 13, y que volvimos a probar en este juicio, abreva en la doctrina de la Escuela Francesa y en la de la Escuela de las Américas". El contenido que era transmitido a quienes formaban los grupos de tareas, las patotas, estaba impregnado de ese marco teórico.

"No conozco el caso de madres sobrevivientes, si te sacan a tu hijo te tienen que matar" dice Durruty tratando de chequear algún hecho que no haya sucedido de esta manera".Hay que imaginarse otras 500 madres buscando a sus bebés, nunca lo hubieran permitido". Daniela Asinari, 30 años, aporta, como Schujman y Oberlin, que también hubo "un plus de sufrimiento en el caso de las mujeres embarazadas" Por eso Marta Bertolino "expresa cuyo caso está contenido en la causa Feced, dice que si hay algo peor que estar en un centro clandestino es pensar que tenés un hijo allí adentro".

Otra vez sobre la Causa 13, tanto Durruty como Asinari recuerdan que esa sentencia planteó que "las mujeres eran usadas para entretener a la patota" y muchos relatos femeninos, y también de hombres, contienen la descripción en cuanto a que, además de los interrogatorios y las distintas formas de tortura, llegaba la noche y "la patota borracha pretendían que las chicas bailaran". Las denuncias en Rosario han llegado hasta allí, hasta descripciones como esta última en La Calamita, pero no hay cargos directos y con imputaciones precisas. Fue Ramón Verón, el ex detenido en la Fábrica de Armas Domingo Matheu quien denunció las violaciones hacia las mujeres y el especial ensañamiento hacia las secuestradas. "Tal vez por una de las características de ellas, de las que estaban allí y que era la de enfrentar a los verdugos, a menudo más que los hombres, lo que les provocaba mucha furia"Después lo charlaban entre ellos y Verón y otros de sus compañeros les pedían que no lo hicieran, que no enfrentaran porque la devolución sería peor". Asi aparece la figura de Susana Miranda dando una patada a la taza con mate cocido que le traían y haciéndola ir a parar a cualquier parte, el rostro de Hilda Cardozo gritándoles "facistas" y la actitud de Adriana Arce que se mantenía en silencio y no gritaba ante la tortura""Hija de mil puta ni siquiera gritás" escuchaban sus compañeros de boca de los verdugos que redoblaban la apuesta.

"Tampoco se bancaban el lugar de responsabilidad que tenían las mujeres en las organizaciones y ése era otro factor de irritación y de encarnizamiento contra ellas", recuerdan las dos abogadas que llevaron adelante la querella en nombre de Ramón Aquiles Verón, Juan Rivero y la madre de Marta María Forestello. El momento es propicio para que aparezca el recuerdo de Norma Arrostito, una figura tan fuerte en la organización Montoneros en la que también ella debatió su lugar, entre muchos integrantes impregnados de un profundo machismo.

viernes, 16 de abril de 2010

Rosario: dos represores excarcelados

La Cámara Nacional de Casación Penal excarceló a otros dos militares imputados en la megacusa de Santa Fe. "Estamos ante una serie de fallos vergonzosos de un tribunal que está dejando a los genocidas en la calle", advirtió la abogada de Hijos.
Por Juan Carlos Tizziani

La Cámara Nacional de Casación Penal excarceló a otros dos militares imputados en la megacusa que investiga un centenar de crímenes de lesa humanidad en Santa Fe: el general Carlos Alberto Settel y el suboficial Mario Carmelo Ferger, ambos procesados por la desaparición y el homicidio de dos soldados conscriptos: Edgardo Ferreyra y Roberto Daniel Suárez, en 1977. "Estamos ante una serie de fallos vergonzosos de un tribunal que está dejando a todos los genocidas en la calle", advirtió la abogada de Hijos, Lucila Puyol. Ya el 23 de marzo, a poco de cumplirse 34 años del golpe de 1976, la Cámara de Casación había excarcelado al teniente coronel Domingo Morales, el único militar imputado en la causa acumulada que no tenía prisión domiciliaria y estaba preso en la cárcel de Las Flores, acusado por 16 homicidios, asociación ilícita y la supresión de identidad de la niña Paula Cortassa (María Carolina Guallane), también en 1977. Pero hay más: el próximo que recurrirá a la alzada para lograr su excarcelación es el teniente coronel Jorge Roberto Diab, procesado por 46 homicidios, asociación ilícita, privación ilegal de la libertad y tormentos agravados.

Los recursos de excarcelación de Settel y Ferger cumplieron el mismo derrotero que el de Morales: fueron rechazados por el juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez y la Cámara Federal de Rosario, pero aceptados por la Cámara de Casación Penal. El cuarto será el de Diab. "Lamentablemente, con este criterio se va a cumplir lo que decíamos hace una semana: todos los genocidas van a quedar procesados por delitos gravísimos de lesa humanidad, pero sueltos y en la calle. Y van a llegar al juicio oral en libertad", dijo la doctora Puyol.

De los catorce involucrados en la megacausa, tres ya fallecieron: los coroneles Juan Orlando Rolón, Adolfo Ernesto Alvarez y Domingo Manuel Marcellini. Tres lograron la excarcelación en la Cámara de Casación: Morales, Settel y Ferger. Dos ni siquiera están procesados: el teniente coronel Carlos Enrique Pavón y el ex juez de Menores de Santa Fe, Luis María Vera Candioti. Cuatro gozan de la prisión domiciliaria: el coronel José María González, el teniente coronel Diab y los ex comisarios Juan Calixto Perizzotti y Héctor Romero Colombini (a pesar de que estos últimos fueron condenados a 22 y 23 años de prisión, respectivamente). Uno fue excarcelado el año pasado por la Cámara Federal de Rosario por razones de salud: el teniente coronel Roberto Pedro Arrieta. Y uno obtuvo una falta de mérito: el comisario Mario Facino, que también cumple en su casa la condena a 20 años de prisión que recibió en la causa Brusa.

La abogada de Hijos criticó los fallos de la Cámara de Casación no sólo porque "deja sueltos a los genocidas" sino porque "también abre las puertas para que otros homicidas y acusados por delitos comunes continúen el proceso en libertad". "Estamos ante un criterio desatinado e irresponsable. Es un horror, una vergüenza", dijo Puyol en un diálogo con Rosario/12.

La excarcelación de Morales ya había sido apelada por el fiscal de casación Ricardo Weschler, que tiene a su cargo las causas de Rosario y Santa Fe. "Esperamos que ahora haga los mismo en los casos de Settel y Ferger. Y que recurra ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que revoque esta locura", agregó Puyol.

"No tenemos que olvidar que la mayoría de estos represores están imputados por asociación ilícita, en el marco de un plan sistemático de persecución y exterminio de militantes políticos. Entonces, si hace 30 años se organizaron para obstruir la ley y el derecho y reunirse en una asociación ilícita para armar un plan sistemático de persecución y exterminio y cometer genocidio, hoy perfectamente se pueden organizar para evadir la justicia, obstaculizar los procesos y hasta fugarse. ¿La Cámara de Casación Penal va a garantizar que estas personas no se fuguen o no obstruyan la justicia? ¿Qué cosa se modificó en este tiempo para decir que hoy los represores son honorables personas?", se preguntó la doctora Puyol.

jueves, 15 de abril de 2010

UNA MULTITUD SIGUIO EL FALLO DEL TRIBUNAL FEDERAL

Abrazos, alegría y lágrimas
Cuando el juez Otmar Paulucci leyó la primera sentencia a prisión perpetua la reacción de la gente -reunida frente a Tribunales con el entusiasmo de formar parte de un día histórico- fue de gritos de felicidad.

 Por Sonia Tessa

Una marea de abrazos y lágrimas se apropió de bulevar Oroño cuando el juez Otmar Paulucci leyó la primera sentencia a prisión perpetua. Gritos de felicidad, brazos en alto. Una multitud escuchó con atención las palabras del presidente del Tribunal. Abrazos, gritos, alegría y lágrimas. Ramón Verón y Olga Moyano, dos sobrevivientes de la Fábrica de Armas, habían cedido su lugar en la sala y se rodearon del enorme abrazo colectivo -así como de sus afectos más cercanos- para escuchar la sentencia. El llanto fue liberador. Sobre el escenario, las fotos de los 16 desaparecidos por los que se hizo justicia en esta causa no sólo eran un homenaje, sino también una presencia. También estaba, aunque haya muerto el año pasado, Cecilia Nazábal. Su nombre fue el primero que el magistrado leyó en la lista de querellantes, y la multitud aplaudió con ganas a una de las principales impulsoras de este juicio. Tras las condenas, la fiesta fue completa. Se trataba, como expresó Olga Moyano más tarde, sobre el escenario, de "una construcción colectiva". "Esta condena no alcanza a curar las heridas pero las alivia", afirmó la sobreviviente del centro clandestino de detención Fábrica de Armas, quien dio "un gracias grande" a las 10 mil personas que celebraban. Lo mismo hizo, aún más tarde, en el mismo escenario, Ana Oberlin, una de las abogadas de HIJOS.

Había HIJOS de todo el país, así como miles de personas que habían llegado por las suyas hasta el cantero de Oroño con el entusiasmo de formar parte de un día histórico. Militantes cincuentones mezclados con los veinteañeros, todos unidos en la celebración, con los ojos transidos de felicidad. Había banderas de agrupaciones estudiantiles, de organismos de derechos humanos, de organizaciones sociales como Giros. Había niños y niñas en los brazos de sus padres. Una sola persona se fue decepcionada: Lua, hija de Nora, una integrante de HIJOS, suponía que esos hombres serían castigados por la desaparición de su abuelo, Alejandro Pastorini, cuyo asesinato no se investigó en esta causa.

El resto de los presentes festejaba con ganas. Y abucheó con ganas al ex presidente Eduardo Duhalde, cada vez que se repudió desde el escenario su pedido de amnistía. En el otro extremo, los aplausos acompañaron la salida de las Madres de la plaza 25 de Mayo y los querellantes del Tribunal. Apenas traspasó las vallas ubicadas sobre la vereda, una de las Madres, Norma Vermeulen, no podía hablar. "Nuestros hijos nos están mirando de arriba, triunfamos aunque sean pocos los que están presos, pero no importa, es un camino", dijo, antes de ir a sentarse sobre el escenario para escuchar la histórica consigna "Madres de la plaza, el pueblo las abraza". Al lado de ella iba Chiche Massa, que recordó a su hijo Ricardo. "He llorado cada vez que decían perpetua, pero no era de dolor, era de felicidad. Porque después de tantas luchas, de tantos años esperando, se hizo justicia. Y aunque no haya sido para mi hijo, estos compañeros lo representan".

Cuando Juan Rivero salió de los Tribunales, el abrazo con sus hijos fue interminable. Ariel, que dio su testimonio en la causa, estaba exultante. "Estamos muy emocionados porque realmente creemos que se hizo justicia, falta todavía mucha gente a condenar pero el primer paso ya se dio, con las personas que tanto mal nos hicieron durante muchos años", dijo mientras su hermana Viviana agregó: "No iba a permitir nunca, nunca jamás, que les hicieran a mis hijos lo mismo que a nosotros, que nos cagaron la infancia". Con innegable parecido a su padre, los dos hijos se dejaron abrazar por él. Juan había estado sentado en uno de los pocos lugares de la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal número 1, y le costaba superar la emoción. "Hoy es el momento de arranque para que un nuevo mundo sea posible. Y el rescate de la memoria, de la verdad y la justicia, tiene que ver con el futuro de todos", dijo Juan, con los ojos húmedos.

Nadie quería irse hasta mucho después de la lectura de las sentencias. Cerca de las 14, cuando las Madres de la Plaza 25 de mayo estaban sentadas sobre el escenario, Juane Basso, de HIJOS, las mencionó a todas, las que ya no están y las que sí estuvieron ayer. Sobre los costados, había globos amarillos, rojos y celestes, con inscripciones en fibrón, hechas a mano, entre ellas: "Los juzga un tribunal, los condenamos todos".
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OPINAN LOS QUERELLANTES
"Sentencia perfecta"
 
* Alicia Gutiérrez, querellante. "Esta condena era lo que pedíamos, perpetua, con cárcel común y efectiva para todos. Fue tipificado como delito de lesa humanidad y por lo tanto no se puede dictar amnistía. Queremos recalcar que es producto de la lucha de muchos años de mucha gente, y en este momento recordar a nuestra compañera Cecilia Nazábal, que merecía estar acá por todo lo que peleó e hizo por esta causa".

* Juan Rivero, querellante. "Después de tanta impunidad, tantos dolores, tantas cosas negativas que nos han pasado durante tantos años, después de la Conadep, después del robo a Tribunales, las cuestiones de obediencia debida, punto final, indulto, hoy la justicia comienza a decir que las cosas son de otra manera".

* Olga Moyano, querellante. "Era la sentencia que esperábamos, está a la altura de las circunstancias. Esto nos costó mucho, una pelea de años, pero se logró. Y por ahí en un momento pensábamos como testigos que iba a pasar lo mismo que en el Juicio a las Juntas. El pueblo que está, los jóvenes que nos acompañan, eso es lo más importante, a diferencia de testimoniar en el juicio a las juntas".

* Ramón Verón, querellante. "Hoy es un punto final en una etapa, en un proceso, en una historia que se cierra, una muestra de que esta sociedad puede hacer algunas cosas bien, y este proceso, más allá de lo accidentado que fue todo el proceso judicial, el tribunal, la espera, la pérdida de tiempo, me parece que fue muy importante con el resultado del fallo de hoy, me parece que eso es lo que a los jóvenes y a la sociedad le va a servir para mirarse en ese espejo".

* Marta Bertolino, querellante en la causa Díaz Bessone (Feced): "Estamos muy emocionados, porque por fin se hizo justicia. La sentencia es lo que correspondía después de las pruebas contundentes, y del esfuerzo impresionante de los testigos, de los sobrevivientes, de los familiares. Hoy es un día de fiesta porque por primera vez empezamos a pensar que se va a hacer justicia con todas las crueldades que cometió la dictadura militar".

* Sabrina Gullino, hija de Raquel Negro, militante que estuvo secuestrada en la Quinta de Funes. "Fue muy emocionante, sobre todo porque la sentencia fue perfecta, ejemplar. Fue muy emocionante, al salir, ver a tanta gente contenta y de fiesta".

Prisión perpetua a cinco represores juzgados en Rosario


En una jornada histórica que le puso freno a la impunidad, el Tribunal Oral Federal Nº1 leyó la sentencia contra Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Constanzo por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura en centros clandestinos de detención de la ciudad y alrededores. La pena la deben cumplir en cárceles comunes. Emoción entre los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado
 
La palabra que más esperaban los familiares y amigos de las víctimas del terrorismo de Estado en Rosario sonó cinco veces: "Perpetua". Esa es la pena que aplicó, en una jornada histórica que puso fin a años de impunidad y que se convierte en todo un hito en la larga pelea de los organismos de los derechos humanos por verdad y justicia,  el Tribunal Federal Oral Nº1 a los procesados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en el marco del primer juicio oral a los responsables de la represión, el correspondiente a la causa Guerrieri-Amelong.

En la sentencia quedó explicitado que las condenas se llevarán en cárceles comunes. Aunque en los casos de Guerrieri y Costanzo serán analizados, ya que venía cumpliendo prisión domiciliaria por razones de salud.

Sobrevivientes, familiares y amigos de las víctimas del terrorismo de Estado celebraron en la colmada sala de audiencias la resolución contra Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Constanzo, condenados a cadena perpetua e inhabilitación por su actuación en los centros clandestinos de detención Quinta de Funes, La Calamita, La Intermedia, Escuela Magnasco, ex Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu, ubicados en la ciudad y alrededores. Los crímenes de esto cinco imputados –privaciones ilegítimas de la libertad, torturas, homicidios– fueron considerados de lesa humanidad por los magistrados, que por eso hizo lugar a la condena que pedían los querellantes.

La audiencia se interrumpió unos minutos después de la lectura de la condena a Amelong, quien se puso una vincha que rezaba "preso político" y fue retirado del recinto por la fuerza pública tras no acatar el pedido de los magistrados para que depusiera su actitud. 

A las 12.10 los tres jueces que integran el Tribunal federal Nº1 –Otmar Paulucci, Jorge Venegas Echagüe y Beatriz Caballero de Varaban– se sentaron en sus lugares en una sala colmada, donde frente a ellos los imputados esperaban escuchar el veredicto.

Afuera, la concentración arrancó bastante antes y una verdadera multitud esperó el fallo. Luego de la lectura de cada condena un aplauso estalló en el interior del recinto, donde los familiares y amigos de las víctimas no podían contener la emoción. Lo mismo pasaba afuera, pero multiplicado por miles.

Condena por "genocidio"

A horas de conocerse la sentencia, la abogada Gabriela Durruty, quien junto a Daniela Asinari representa a los sobrevivientes del CCD que funcionó en la ex Fábrica Militar Domingo Matheu -Juan Rivero y Ramón Verón- junto a María Panelo de Forestello -madre de Ana María Forestello, hasta hoy desaparecida-, expresó  las expectativas que alimentan de cara al jueves: “La prueba es más que suficiente para acreditar, con grado de certeza, cinco condenas a cadenas perpetua, tal cual lo solicitamos”, sostuvo. En este sentido, indicó que “fue expreso pedido de las personas que representamos”.

“Como abogadas de la Liga Argentina de los Derechos del Hombre y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas creemos que en Argentina sucedió algo más que una suma de delitos. Se trata de un delito de derecho internacional, es se llama genocidio”, observó.

Durruty consideró que esta espera “es un momento de muchas emociones para nuestros representados que tienen muchas expectativas después de 30 años” y remarcó: “Es la primera vez que realmente se consigue que los represores se sienten ante jueces de la Nación”.

miércoles, 14 de abril de 2010

El resultado de una larga lucha

Dentro de pocos días lograremos uno de los objetivos fundamentales de la lucha que llevamos adelante junto a compañeros de distintas organizaciones: conseguir que en nuestra ciudad sean condenados algunos de los responsables directos de la feroz represión implementada por el terrorismo de estado contra cientos de jóvenes luchadores populares.

También decimos que nos enorgullecemos de nuestros queridos compañeros, que con su valiente testimonio, con su memoria intacta, a pesar de los momentos angustiantes que vivieron, de las amenazas, y a pesar aún de la dura realidad que significa la desaparición del compañero Jorge J.lópez, y el asesinato de la compañera Silvia Suppo, ambos testigos de juicios llevados adelante en distintas ciudades, señalaron a lo peor y más sanguinario de la represión del terrorismo de estado.

Lograr la condena de estos cinco asesinos por primera vez en la ciudad de Rosario pone de relieve que en estos 34 años jamás cesamos en nuestra búsqueda de justicia para nuestros queridos compañeros y familiares que estos siniestros personajes, desde la impunidad más absoluta, secuestraron, torturaron e hicieron desaparecer.

Pero llegó el día y mañana, a las 12, comenzará la lectura de la condena, que esperamos sea ejemplar, del Tribunal Oral Federal número 1 de la ciudad de Rosario. Convocamos a todas las organizaciones y personas a estar presentes ese día donde se inscriba la histórica condena que marcará el principio del fin de tantos años de lucha, de espera, de compromiso militante.

Es para nosotros muy importante no sólo recordar a quienes fueron las víctimas directas de estas atrocidades, sino también recordar con profundo amor a los familiares, madres, amigos que a lo largo de estos 34 años lucharon junto a nosotros, pero no lograron llegar con vida a este día, disfrutando de comenzar este nuevo camino, poniéndole fin a tanta impunidad.

*Elida Luna, Yolanda Medina, Ricardo Domínguez, Gabriela Durruty, Héctor Medina, Lilian Echegoy, Paula Luna.

Cárcel para los responsables de los delitos de lesa humanidad

Bajo la consigna "Rosario no duerme, esperando la sentencia", diversas organizaciones y familiares de las víctimas de la represión convocaron para hoy a la ciudadanía a una "vigilia" en la sede de los Tribunales Federales, donde mañana se conocerá la sentencia del primer juicio por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

La multisectorial convocó a la concentración, a partir de las 18, en la sede del Tribunal Oral Federal Nº1 (TOF-1) de Rosario, de Oroño al 900.

Mañana, a las 12, el TOF-1, integrado por los magistrados Otmar Paulucci, Jorge Venegas Echagüe y Beatriz Caballero de Varabán, darán a conocer el veredicto en el juicio en el que están imputados tres altos ex jefes militares y dos ex agentes civiles de Inteligencia militar.

"Rosario no duerme, esperando la sentencia" es la consigna que eligieron los organizadores para pasar la noche movilizados y reclamar "castigo y cárcel común" para los imputados en la causa denominada: Guerrieri-Amelong.

Mañana al mediodía, los acusados de diversos delitos de lesa humanidad, los que van desde privación ilegítima de la libertad, desapariciones, tormentos y homicidio en 17 oportunidades: Pascual Oscar Guerrieri, Juan Amelong, Jorge Fariña, Eduardo Costanzo y Walter Pagano, conocerán la sentencia del tribunal del juicio que enfrentaron con prisión preventiva desde el 31 de agosto del año pasado.

Tanto la querella como la Fiscalía pidieron para los cinco imputados "prisión perpetua en cárcel común e inhibición absoluta".

Representados por defensores oficiales —ningún letrado del foro local ni regional quiso asumir ese rol— coincidieron en pedir la "absolución" fundamentando razones de extemporaneidad, entre el tiempo en que ocurrieron los hechos y el inicio del juicio.

Igual posición esgrimieron los imputados al momento de hacer uso del derecho de defensa en la sesión denominada de "última palabra". Todos "negaron" participación en los hechos y pidieron su "absolución".

Por Silvia Suppo. En ese contexto, el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH) convocó para hoy, a las 18, frente a la sede local de la Gobernación (Dorrego y Santa Fe), a una concentración para exigir el inmediato esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo, quien fuera testigo fundamental en la causa Brusa.

Académicos por el esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo

Autoridades y docentes de las escuelas de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, dejaron en claro que las facultades tienen un compromiso activo con la causa Suppo, y que el esclarecimiento es "indispensable para sostener la democracia".

El vicerrector de la UNR, Eduardo Seminara; el decano de la Facultad de Ciencia Política, Fabián Bicciré; el director de la Escuela de Relaciones Internacionales de la mencionada casa de estudios, Pedro Romero, junto a la subsecretaria de Derechos Humanos de la UNR, Mirta Taborda, y la secretaria general de COAD, Laura Ferrer, querellante y testigo en los juicios por violaciones a los derechos humanos, brindaron una conferencia de prensa en la que dejaron en claro que el esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo, es indispensable para no volver a convertirnos en “cautivos del temor y del miedo, que son los peores consejeros de la democracia”.

En primer término, el decano Bicciré destacó que “para nosotros la política de Derechos Humanos que viene llevando adelante el gobierno nacional es uno de los fundamentos más importantes que se han hecho en los últimos años en cuanto a política de estado”, y agregó que “estamos convencidos que la Universidad y las facultades tienen que tener un compromiso activo en este tema por ser uno de los sucesos mas dramáticos de la violación sistemática de los Derechos Humanos de la historia argentina”.

También admitió que el crimen de Silvia Suppo “representa un hecho muy grave en cuanto a lo que sucede con los demás testigos que tienen que declarar en las distintas causas que se llevan adelante en nuestra provincia”. Y recordó que “el vicerrector (Seminara) es testigo de esta causa y hay muchos universitarios implicados en este tema”

Por su parte, Romero repasó brevemente la historia y el vínculo académico y afectivo que existe con Hugo Suppo (hermano de Silvia que debía estar presente en la conferencia pero una cancelación de vuelos en París, donde reside actualmente, se lo impidió). “Hugo estudiaba aquí pero debió exiliarse en Brasil durante la dictadura y adoptó la nacionalidad brasileña mientras su hermana estaba presa y él llevaba adelante una lucha encarnizada por el esclarecimiento de todo lo que sucedía en la Argentina de aquel entonces”, explicó el director de la Escuela de Relaciones Internacionales.

“Es fundamental que haya una responsabilidad adecuada y firme en el esclarecimiento para que aquellos que van a atestiguar en las distintas causas se sientan seguros. No puede ser que una testigo muera apuñalada”, aseveró Romero y lo remarcó invitando a “ponerse en el lugar de aquellos que deben ir a declarar en los próximos juicios por violaciones a los derechos humanos”.

“Solidaridad, esclarecimiento y justicia”

Seminara, querellante y testigo en las causas de lesa humanidad, resumió en esas tres palabras el objetivo al que hay que apuntar. “Creemos que es una obligación de los Estados (nacional y provincial), garantizar la seguridad y protección de los testigos, independientemente de los programas específicos que se estén llevando a cabo. Si no, somos cautivos del temor y del miedo, y estos son los peores consejeros de la democracia”.

“Acompañaremos a Hugo Suppo porque nos une una amistad académica, pero también a todos aquellos que trabajen por el esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo en la ciudad de Rafaela”, añadió.

20 de abril - Marcha por Silvia Suppo en Buenos Aires

Informe reunión Encuentro martes 13 de abril de 2010

En la última reunión del Encuentro se discutieron las actividades a seguir por el reclamo de investigación del asesinato de la compañera Silvia Suppo. Hoy, miércoles 23, se realiza una marcha en la ciudad de Rosario y el jueves 29 de abril, organizaciones de DDHH y su familia están convocando a una marcha en la ciudad de Rafaela.

Se discutió la necesidad de hacer un esfuerzo, aquí en Buenos Aires, para poder instalar el tema de este crimen político en la sociedad a pesar de la campaña del gobierno provincial y el gobierno nacional que intentan cerrarlo con la versión de un robo que no explica las evidencias encontradas en el lugar.

Se acordaron las siguientes actividades:

El jueves 15 de abril dará testimonio en el juicio por los crímenes de la ESMA Gabrielle Domon, hermana de Alice Domon. Convocamos a todos a acompañar este primer testimonio en los tribunales de Comodoro Py. Allí a las 9 hs., además denunciaremos el crimen de Silvia Suppo y convocaremos a la marcha exigiendo su investigación.

 
Marchamos el martes 20 de abril, desde 9 de Julio y Av. De Mayo hasta Plaza de Mayo  con las consignas:

 JULIO LOPEZ - SILVIA SUPPO
EXIGIMOS AL GOBIERNO NACIONAL Y GOBIERNOS PROVINCIALES EL ESCLARECIMIENTO DE LOS HECHOS Y EL CASTIGO A LOS RESPONSABLES MATERIALES E INSTIGADORES
DESMANTELAMIENTO DEL APARATO REPRESIVO DE LA DICTADURA
JUICIOS A TODOS LOS GENOCIDAS POR TODOS LOS COMPAÑEROS
CARCEL COMUN Y EFECTIVA YA A TODOS LOS GENOCIDAS!

PRÓXIMA REUNIÓN DEL ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA
VIERNES 16 DE ABRIL 18,30 HS. EN LAS OFICINAS DE LIBERPUEBLO
RIVADAVIA 2206 5 “A”

lunes, 12 de abril de 2010

Miércoles 14 a las 18 hs. concentración por el esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo

Desde el CEPRODH (Centro de Profesionales por los Derechos Humanos) junto a nuestra compañera Victoria Moyano -hija de desaparecidos y nieta recuperada que viene de denunciar a jueces partícipes de la dictadura-, Herminia Severini - Madres de Plaza de Mayo y familiares de desaparecidos en Santa Fe, convocamos a movilizarnos por el esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo.

El 29 de marzo fue asesinada brutalmente en Rafaela Silvia Suppo, testigo clave en la causa contra el ex juez federal Brusa y varios integrantes de la cúpula policial.

Desde las primeras horas posteriores a su asesinato la policía y el gobierno de Santa Fe hicieron circular la versión de que se trataba de un simple robo, sin relación con las causas contra los genocidas.

Sin embargo, su familia ha planteado la necesidad de investigar los hechos, y que debe considerarse un crimen político hasta que se demuestre lo contrario. Con este objetivo fue convocada una masiva movilización en Rafaela el 2 de abril, donde participamos junto a más de 1000 personas. La consigna era clara: “Verdad y justicia para Silvia Suppo, ¿robo o crimen político?”

Convocamos el próximo miércoles 14 de abril a un acto para exigir el esclarecimiento en el asesinato de Silvia Suppo. Esta es una propuesta que planteamos en el espacio “Juicio y Castigo”, así como a los centros de estudiantes y organizaciones sociales de Rosario.

Desde el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ce.Pro.D.H.) venimos luchando contra la impunidad siendo querellantes en los juicios contra Von Wernich, Febrés y Etchecolatz, conquistando en este último, junto al colectivo de organismos Justicia YA, un fallo histórico logrando que se lo condene bajo la figura de genocidio. También fuimos abogados patrocinantes de Julio López y participamos como querellantes en la causa ESMA. Victoria Moyano, nieta restituida, viene de denunciar a los jueces de la dictadura que continúan en funciones, planteando que se los debe juzgar y encarcelar a cada uno ellos por ser cómplices y responsables del Genocidio en Argentina, planteando que estos jueces ocultan información, falsean documentación y actúan en complicidad con las fuerzas represivas, con los grandes grupos económicos como en el caso de Ernestina Herrera de Noble, y con el poder político que los mantiene en la impunidad.

Recordamos que cuando hace tres años y medio desapareció el compañero López, funcionarios del gobierno dijeron que era un “anciano extraviado” y durante todo este tiempo el gobierno, la justicia y la policía boicotearon la investigación de los hechos.

Hacemos responsable al gobierno nacional y provincial por la seguridad de testigos y querellantes, porque mientras sólo se condena a unos pocos genocidas las calles están llenas de represores y se mantiene la impunidad.

La Policía Santafesina, así como la Federal y la Bonaerense están plagadas de quienes fueron represores durante la dictadura, y se mantienen en la impunidad porque hoy son “necesarios” por los gobiernos para reprimir las luchas de trabajadores y populares.

Convocamos a la más amplia movilización por el esclarecimiento de Silvia Suppo y a formar una comisión investigadora independiente, para que la investigación no quede en manos de la justicia que está llena de jueces de la dictadura, ni de la policía.

Al día siguiente del acto por el esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo participaremos de la concentración frente a tribunales cuando se dicte la sentencia contra los genocidas.

Acto miércoles 14 de abril- 18 hs- Dorrego y Santa Fe

Esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo

15 años para el espía de la dictadura

"Lo importante es que se haya llegado a una condena, no sólo por mí que lo puedo contar sino por aquellos que no pueden contarlo", dijo Ricotti, testigo clave en el juicio al ex agente secreto del Ejército, Horacio Américo Barcos.

Por Juan Carlos Tizziani

El Tribunal Oral Federal condenó ayer a un represor de la dictadura y ex agente secreto del Ejército, Horacio Américo Barcos, a once años de prisión por "privación ilegal de la libertad agravada" y "tormentos" en dos casos, en concurso real, y unificó la pena con otra anterior por "extorsión" a un empresario de Tres Arroyos, en 2003, lo que significa una condena única y efectiva de 15 años de cárcel, hasta el 2025. "Nunca más impunidad en este país", dijo la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Celina Kofman, a poco de salir de la sala de audiencias donde se leyó el veredicto con pañuelos blanco en primera fila.

Barcos operaba como PCI en el Destacamento de Inteligencia Militar 122 de Santa Fe. Lo juzgaron y condenaron por integrar un grupo de tareas que secuestró al historiador y ex dirigente de la CTERA, José Alberto Tur, ya fallecido y a su ex esposa, Amalia Ricotti, en mayo de 1978. Amalia sobrevivió para contarlo, se sobrepuso a tres décadas de impunidad y ayer se la veía con los ojos iluminados, pero feliz. "Se hizo justicia", dijo en la escalinata del Tribunal. La esquina de Primera Junta y 9 de Julio ya estaba repleta de gente, tal como ocurrió en el juicio al ex juez Víctor Brusa y compañía, a fines de diciembre último.

La lectura del veredicto no insumió más de cinco minutos. "Es una sentencia adoptada por unanimidad", dijo el presidente del Tribunal, José María Escobar Cello. Lo secundaron sus colegas Daniel Laborde y María Ivón Vella.

Ricotti se declaró satisfecha por el resultado del juicio. "Estoy conforme. Lo importante es que se haya llegado a una condena, no sólo por mí que lo puedo contar sino por aquellos que no pueden contarlo. Así que ahora voy a seguir acompañando a todos los que deben transitar esta etapa tan difícil", afirmó Amalia. Sus abogados querellantes Horacio Coutaz y Zulema Rivera habían pedido 21 años de cárcel para Barcos. La fiscalía solicitó 15. Y el Tribunal lo condenó a once años, más la unificación de otros cuatro por "extorsión", lo que hace un total de 15 años.

Amalia se lamentó por tantos años de impunidad. "Es una pena que haya pasado tanto tiempo porque, lamentablemente, Alberto no llegó a ver este momento. Un recuerdo muy grande para él."

¿Qué siente en un día como hoy? le preguntó Rosario/12.

Estoy muy emocionada. Lo que siento, si retrocedo en el tiempo, es lo que sentí el día que me secuestraron. Esa sensación que la puedo decir ahora y que pensé: '¿Algún día podré contar, podré decir y podrán escuchar lo que pasó?' Bueno, hoy lo pude contar y me han escuchado. Tengo la justicia a mi lado contestó Amalia.

Usted dijo que era la memoria de Tur ¿Es así?

Sí, de alguna manera soy su memoria. Porque vivimos todo esto juntos, estuvimos juntos en el centro clandestino y comenzamos las denuncias juntos. Lamentablemente, el no lo pudo ver esto y yo lo siento muchísimo expresó Ricotti.

A pesar de la alegría de Amalia, sus abogados tenían otras expectativas. "Hay que resaltar que hubo condena, pero nosotros creemos que había pruebas para una pena más alta", dijo el doctor Coutaz. "Estamos convencidos que hay motivos para solicitar la máxima (21 años). Son delitos de lesa humanidad, muy graves, Amalia y Alberto Tur estuvieron quince días en un centro clandestino sometidos a tormentos y privación ilegal, por un grupo de tareas que operaba desde el Estado y con pretensión de impunidad".

Su colega Zulema Rivera coincidió. "Si no se aplica la máxima para estos delitos, ¿para quién es la máxima?", le planteó Rosario/12. "Eso lo tiene que responder el Tribunal y también la Fiscalía que pidió diez años menos de lo que podría haber pedido", respondió la abogada. "Creo que todavía falta que se tome verdadera conciencia de la gravedad de las conductas como las que se probaron en este juicio".
* Celina Kofman (madre de Plaza de Mayo): "Se hizo justicia. Tal vez podrían haber sido más años de condena, pero se ha vencido la impunidad. Eso es lo importante. Los juicios son un ejemplo, no sólo por la lucha incansable de las Madres y los familiares, sino por el reclamo de la sociedad".

* Daniel García (querellante en la causa Brusa): "La sentencia dentro de todo cumple las expectativas. Son quince años unificados. Es un represor más que está donde tiene que estar, en la cárcel de Las Flores".

* Anatilde Bugna (querellante en la causa Brusa): "Lo importante es que lo condenaron por los delitos que cometió. La pena hubiera podido ser más alta, como ocurrió en el juicio anterior (a Brusa y compañía) pero lo importante que sean condenados. Esto corta la impunidad".

* Lucila Puyol (Hijos). "El fallo es contundente. Ningún genocida que llega a juicio oral puede ser absuelto. Es una condena a la altura de las circunstancias".

El director de Investigaciones de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, Jorge Pedraza, también se declaró conforme con el fallo: "Quizás, por los daños síquicos y físicos a las víctimas le podrían haber dado a Barcos más años de condena, pero es lo que estimó el Tribunal y hay que aceptarlo".



domingo, 11 de abril de 2010

Peligroso genocida en libertad

HIJOS Regional Santa Fe alertó sobre otro "siniestro fallo de la Cámara de Casación Penal de la Nación", que dejó en libertad a Domingo Morales, a quien describieron como "un peligroso genocida santafesino". 
"A pesar de estar procesado por 16 homicidios y la supresión de identidad, sustracción y ocultación de la identidad de una menor, la Cámara de Casación Penal de la Nación entiende que, quien en 1977 era Capitán del Destacamento de Inteligencia 122 con asiento en la ciudad de Santa Fe, hoy no presenta peligro procesal, y por tanto le concedió el peligrosísimo beneficio de la excarcelación". 
El comunicado de HIJOS Regional Santa Fe convocó a "organizar nuestro más enérgico repudio a tan grave medida, no sólo por lo que significa dejar suelto a un genocida asesino, sino además por el precedente jurídico que deja sentado esta medida y sus consecuencias en todas las causas por delitos de lesa humanidad: no habrá más prisión preventiva para ningún genocida".

La única condena aceptable para los represores es la prisión perpetua

Por Ana Oberlin*
 
¿Por qué no cabe otra condena que la prisión perpetua para los cinco represores juzgados en el primer juicio oral de Rosario por crímenes de la última dictadura militar?
Desde el 31 de agosto del año pasado transcurrió en Rosario el primer juicio oral a represores por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. El jueves 15 al mediodía llegará a su fin cuando sea leído el veredicto de los jueces del Tribunal Oral Número 1 Otmar Paulucci, Beatriz Caballero y Jorge Venegas Echagüe.

Numerosos testigos participaron de este juicio aportando, con una valentía que nos llena de orgullo y nos emociona, su testimonio. Estos relatos le mostraron al tribunal y a los rosarinos la crudeza de los hechos que se están juzgando y las terribles consecuencias que tuvieron en la vida de todas las víctimas, quiénes a pesar de que pasaron 32 años pudieron reconstruir el calvario que vivieron durante su paso por los cinco centros clandestinos de detención investigados -los que fueron reconocidos judicialmente durante el proceso penal o en la búsqueda desesperada de sus seres queridos que fueron desaparecidos.

Además, incontables documentos provenientes de las más diversas fuentes -los más destacados sin dudas fueron los de las agencias de inteligencia mexicana, paraguaya y del Departamento de Estado Norteamericano, que probaron la existencia de lo que se llamó la Operación México, y los provenientes de la Conadep se sumaron al marco probatorio que tuvo una característica principal: coincidir exactamente como si se tratara de un rompecabezas cuyas piezas se ensamblan a la perfección.
A esto se sumaron elementos que diferenciaron este proceso de otros: uno de los imputados rompió el pacto de silencio que une a los represores desde hace más de 30 años y dio detalles de lo que fue el accionar represivo en una de las zonas más importantes del país. Eduardo Costanzo, ex personal civil de inteligencia del Destacamento de Inteligencia 121, dio detalles escalofriantes de su actuación y de la de sus compañeros de "la patota" que tuvieron cómo consecuencia, entre muchas otras, los 16 homicidios y las 29 privaciones ilegítimas de la libertad y aplicación de tormentos que se juzgaron. Y otro represor, Gustavo Bueno, también confesó cómo "operaron" los integrantes de este grupo de tareas que integró la maquinaria genocida puesta en marcha por la dictadura para aniquilar opositores e imponer un modelo económico en favor de los grandes capitales nacionales e internacionales, en perjuicio de las mayorías y los trabajadores argentinos.
Entre los delitos probados en este juicio están los secuestros, las torturas y los asesinatos de Eduardo Toniolli y Fernando Dussex, que estuvieron privados de su libertad en la Calamita, la Quinta de Funes, la Intermedia y la Magnasco, cuatro centros clandestinos que tuvieron como característica central el sometimiento a las condiciones más terribles e inimaginables a víctimas indefensas. En los tres últimos ccds mencionados, también estuvo prisionera Raquel Negro, quien pese a haber estado embarazada de casi siete meses de mellizos, padeció las más horribles vejaciones. Entre estos delitos, además, están incluidos la privación ilegítima de la libertad y los tormentos que sufrió Olga Regina Moyano mientras estuvo cautiva en el quinto centro clandestino de detención investigado en esta causa: la Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu. Olga prestó uno de los testimonios más conmovedores que escucharon los jueces y fue la víctima sobreviviente de este juicio que más tiempo vivió en el infierno que montaron Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Costanzo, entre otros represores.

El resultado de estos meses fue impactante: el estado sólo jurídico de inocencia del que gozaban los imputados, previsto cómo una garantía en nuestro estado de derecho, fue aplastado por la fuerza y la contundencia de la verdad, transparentada en la prueba producida. No quedan dudas de que Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Costanzo, merecen que se les aplique la máxima pena establecida en nuestro código penal, la prisión perpetua. Tampoco hay margen para que los jueces permitan que esta prisión no sea efectiva y deberán pasarla en una cárcel común, cómo cualquier persona que es condenada por delitos de tanta gravedad en nuestro país.

Por lo abrumadora que fue la prueba en este juicio, estamos seguros de que está vez va a haber tenido sentido que los testigos hayan expuesto su dolor y transitado otra vez los espantos que fueron obligados a vivir. Estamos seguros de que a partir del jueves vamos a volver a creer en la Justicia, que tantas veces le garantizó impunidad a los represores y nos obligó a tener que verlos caminando libres por ahí como cualquiera de nosotros. También esta primera condena nos va a demostrar que esta pelea, que dimos junto a muchos otros, tuvo y tiene sentido.
Y esta vez, al fin la prisión nos va a gustar. Sin dudas.

*Integrante del equipo jurídico de H.I.J.O.S. Rosario.

miércoles, 7 de abril de 2010

Los represores se autoproclaman inocentes. ¿Y Silvia Suppo ?

El Jueves 15 SE CONOCERA LA SENTENCIA A LOS REPRESORES DE ROSARIO
 
la espera de una condena ejemplar
"Todos sabemos que esto termina dentro de dos años porque es una cuestión política", desafió Amelong, uno de los imputados.

Por  Claudio Socolsky

El Tribunal Oral Federal N 1 de Rosario anunció ayer que el próximo jueves 15, a las 12, dará a conocer la sentencia del primer juicio oral y público que se les sigue a los represores Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo. El anuncio se hizo luego que los acusados leyeran sus alegatos, antes del fallo, en el marco del proceso por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en Rosario. En su alegato, Amelong indicó desafiante que no le preocupaba que la pena que le impongan "sea de 25, de 40 o de un año", ya que "todos sabemos que esto termina dentro de dos años porque es una cuestión política", y lanzó una ironía a los integrantes del Tribunal sobre el veredicto final: "La resolución que adopten tiene dos posibilidades, o ser elogiada por Página/12 de mañana o ser denostada por la historia". "Ven venir que la sentencia será a prisión perpetua", señaló Alicia Gutiérrez, diputada provincial del SI, y querellante de la causa.

"En esta última audiencia sólo queremos escuchar dónde están los compañeros", indicaban los carteles del Espacio Juicio y Castigo Rosario, mientras en la puerta del Tribunal integrantes de las diferentes organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas que integran el Espacio escuchaban los alegatos de los cinco represores acusados en el marco de la causa Guerrieri Amelong, en la que se investiga la desaparición de 17 personas así como la privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos a más de 20 en los centros clandestinos de detención La Calamita, Quinta de Funes, Escuela Magnasco, La Intermedia y Fábrica Militar.

Los acusados tenían hasta 20 minutos para expresarse ayer en la última audiencia del juicio por crímenes de lesa humanidad, algo que cumplieron Guerrieri, Fariña y Constanzo. Pagano sólo se limitó a agradecer "la labor desarrollada por todo el equipo de profesionales que actuaron en mi defensa, y reiterar mi inocencia".

Mientras Amelong le pidió al Tribunal que le dieran 10 minutos más para seguir con su alegato porque "no van a conseguir limitarme ni hacerme callar". Dijo que sus amigos, cuando lo van a visitar a la Policía Federal de Rosario, o se comunican con él, "permanentemente manifiestan lo que vamos a hacer cuantito esto termine, que todos sabemos que sea una pena de 25, de 40 o de un año, esto termina en dos o tres años porque es una cuestión política", imaginando un indulto en otro escenario político en el país.

Después se dirigió a los integrantes del Tribunal, integrado por los jueces Otmar Paolucci, Beatriz Barabani y Jorge Venegas Echagüe: "El resultado de este juicio histórico es político y por ende la resolución que adopten tiene dos posibilidades, o ser elogiada por Página/12 de mañana o ser denostada por la historia".

Por su parte, Fariña le pidió a los miembros del Tribunal que cuando "dicten su veredicto, lo hagan con total independencia y convencimiento del derecho, la justicia, la legalidad, a pesar de todos los condicionamientos y presiones que han venido sufriendo, y seguramente sufrirán; de todo tipo, de índole político, ideológico, periodístico y gubernamental".

"Lo que expresaron los imputados en el Tribunal denota que ven venir que la sentencia será a prisión perpetua", señaló Alicia Gutiérrez, diputada y querellante. "Realmente causa mucho desagrado escuchar a Amelong dándonos siempre lecciones, y hoy declarándose inocente. A Guerrieri, invocando a la patria, a dios, al escudo, diciendo que era un hombre honesto que nunca cometió ningún delito, sin reconocer ninguno de ellos en ningún momento la culpabilidad sobre los 17 asesinatos de nuestros compañeros", precisó la legisladora.

Gutiérrez indicó que Costanzo, que volvió a denunciar a sus antiguos compañeros de patota, "preguntó algo que nosotros hoy nos estamos preguntando: ¿dónde están los compañeros que fueron asesinados en La Intermedia y la Fábrica Militar?. El dijo que había denunciado 75 asesinatos, y les dijo a los jueces que su vida corría peligro y que podía ser asesinado, y que todavía tenía mucho por decir en las futuras causas. Esperemos que los miembros del Tribunal valoren la potencia de las pruebas que se presentaron a lo largo del juicio, que demuestran la responsabilidad de los cinco imputados en el asesinato de los 17 compañeros".

Otro de los querellantes en la causa, el ex concejal Juan Rivero, espera que "la condena sea ejemplar, ya que es un buen momento para plantearnos que otra sociedad es posible en un estado de plenitud en el marco de los derechos humanos".

Eduardo Toniolli, querellante en el juicio iniciado el 31 de agosto pasado, convocó a la ciudadanía para el jueves 15 a las puertas de los Tribunales Federales, en Bv. Oroño al 900. "La única garantía de que no avancen las propuestas que tanto entusiasman a los represores, promovidas por cierta dirigencia política que pretende amnistiar a los responsables de crímenes aberrantes, es que los rosarinos participemos masivamente en cada una de las instancias en las que se expresa el repudio a los genocidas, entre ellas la del dictado de la sentencia por parte de la Justicia Federal", concluyó Toniolli.

martes, 6 de abril de 2010

ULTIMA AUDIENCIA DEL JUICIO ORAL Y PUBLICO DE LA CAUSA GUERRIERI


Para escuchar a los acusados

Se espera que la semana próxima, el Tribunal emita la sentencia. El Espacio Juicio y Castigo convoca a las 10, frente a los Tribunales Federales de Oroño al 900, con la consigna: "Sólo queremos escuchar donde están los compañeros".
 
La última audiencia del juicio oral y público que se les sigue a los represores Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo se realizará hoy, a partir de las 10, en los Tribunales Federales. En el marco del proceso iniciado el 31 de agosto pasado, se espera que la semana próxima el Tribunal Oral Federal número 1 integrado por Otmar Paolucci, Beatriz Barabani y Jorge Venegas Echagüe emita la sentencia. En la instancia de hoy, los imputados tendrán la posibilidad de expresarse, durante 20 minutos, antes del fallo. Como se trata de la última audiencia, los testigos y querellantes de la causas contra el terrorismo de estado, organizaciones de derechos humanos, sociales, gremiales y políticas, agrupados en el espacio Juicio y Castigo Rosario convocan "a toda la ciudadanía a participar de la última audiencia del juicio Guerieri Amelong para reclamar a los genocidas que digan a dónde están los compañeros desaparecidos".

Así lo expresan los afiches realizados por el Espacio, donde se ve una oreja, con la inscripción: "En esta última audiencia sólo queremos escuchar dónde están los compañeros". En ese marco, hoy a las 11, los integrantes del Espacio realizarán una conferencia de prensa en Oroño al 900, frente a los Tribunales, para difundir las "actividades previstas para la semana que viene, en la que se estima tendrá lugar la sentencia , y se reclamará el esclarecimiento y la investigación a fondo del asesinato de la testigo de la causa Brusa, Silvia Suppo".

Al mismo tiempo, el amplio abanico de organizaciones de derechos humanos, sociales, gremiales y políticas anunciaron que empapelarán los tribunales federales de calle Oroño con fotos de los desaparecidos y orejas gigantes con la pregunta "¿A dónde están los compañeros?". De este modo, los integrantes del Espacio manifestarán su repudio a las palabras que emitirán hoy los genocidas.

Para el Espacio Juicio y Castigo Rosario no quedan dudas. "Ya se probó cómo torturaron y asesinaron a 17 militantes que pasaron por los cinco centros clandestinos de detención que forman parte de la causa, ya se documentó que mataron y reprimieron para imponer un modelo económico en favor de los grandes poderes nacionales e internacionales", dijeron los militantes agrupados en el Espacio, para quienes "lo único que el pueblo quiere escuchar de los genocidas es a dónde están los cuerpos de nuestros hijos, padres, familiares y compañeros desaparecidos", dijeron.

El juicio oral y público comenzó el 31 de agosto, e investiga la desaparición de 17 personas así como la privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos a más de 20. La causa acumuló dos procesos, el llamado Quinta de Funes y el llamado Fábrica Militar de Armas. En uno se investiga un circuito de centros clandestinos de detención que incluye la Calamita, la Quinta de Funes, la escuela Magnasco y la Intermedia.
 

lunes, 5 de abril de 2010

Agradecimiento por adhesión a la marcha


Familiares directos, amigos y amigas, compañeros y compañeras de Silvia Suppo, agradecieron mediante un comunicado difundido ayer, la gran asistencia a la marcha que convocaron el día viernes 2 de abril en la ciudad de Rafaela.
Bajo las consignas Verdad y Justicia, ¿Robo o asesinato político?

¡Esclarecimiento YA! acompañaron organismos de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe, muy especialmente H.I.J.O.S. delegación Santa Fe, organizaciones y movimientos sociales, partidos políticos, entidades e instituciones de la sociedad civil, instituciones religiosas, autoridades políticas, y ciudadanía en general.
Se agradeció también la gran cantidad de adhesiones recibidas de numerosos organismos de Derechos Humanos, organizaciones sociales, feministas, entidades e instituciones de la sociedad civil, autoridades políticas y particulares de distintos puntos del país, de Latinoamérica y del mundo, al correo que hemos habilitado para tal fin: verdad_yjusticia@yahoo.com.ar .

A la misma dirección de correo, se continuarán recibiendo adhesiones que serán publicadas en el blog www.verdadyjusticiaporsilviasuppo.blogspot.com así como todo comunicado e información sobre acciones que se lleven adelante por el esclarecimiento del crimen de Silvia.

Un particular agradecimiento a las organizaciones sociales de Rafaela que colaboraron en la organización de la marcha y a los medios de comunicación locales, provinciales y nacionales por la difusión y la cobertura realizada para la misma.

Ante el asesinato de Silvia Suppo, testigo y querellante en los juicios contra los genocidas

Si no terminamos con la impunidad, la impunidad termina por matarnos.
Silvia Suppo fue una sobreviviente de esa generación que dio su vida por alcanzar el sueño de un país y un mundo con igualdad y justicia.

Por sus valores rebeldes y peligrosos para el poder político y económico de turno, en el año 1977, a los 17 años, fue detenida, torturada, violada y obligada a practicar un aborto en los siniestros espacios oscuros de las detenciones clandestinas.

Desde la apertura de los juicios que buscan poner un freno a tantos atropellos, se convirtió en una de las impulsoras de la investigación por la desaparición de su ex compañero. Junto a los organismos de derechos humanos, buscó inclaudicablemente la verdad, la memoria y la justicia y se convirtió también, en una testigo clave en la causa que condenó al juez federal Brusa y demás cómplices de crímenes de lesa humanidad. Fue una de las mujeres que denunció con valentía las violaciones y abusos sexuales realizadas de manera sistemática por los represores.

Por su inconveniencia para algunos sectores del poder, este lunes fue apuñalada en su negocio de artesanías a las 9:30 de la mañana en la ciudad de Rafaela. Su asesinato se produjo a plena luz del día durante la semana en que se cumplieron 34 años del aniversario del golpe cívico militar genocida.

Silvia Suppo murió físicamente en el hospital, mientras tanto la policía argumentaba "buscar pruebas" del crimen, revolviendo y desordenando el lugar de los hechos. La mayoría de los medios locales y nacionales rápidamente confundieron a la opinión pública diciendo que se había tratado de un robo.

Sabemos que el silencio puede ser complicidad. Tememos por la vida y la seguridad de los y las testigos que tras haber recibido brutalmente sobre sus cuerpos toda la violencia que este sistema capitalista y patriarcal es capaz de descargar, están teniendo la valentía de declarar en los tribunales que, al igual que las fuerzas de seguridad, están plagados de responsables del terrorismo de Estado.

Queremos que se castigue a los culpables de la muerte de Silvia. Queremos que se esclarezca este asesinato al igual que la desaparición de Julio López. Queremos Justicia.  Queremos terminar con la impunidad de ayer y de hoy, porque sabemos que se trata de una batalla de la vida contra la muerte.

La lucha por la conquista de los derechos humanos no se consigue solo con discursos, diplomas y museos. La lucha por la vigencia plena de los derechos de los humanos y las humanas se conquista con rebeldía, con movilización colectiva, con compromiso solidario, con cuidado efectivo de las víctimas, comunicando sin condicionamientos económicos y sobre todo, construyendo espacios libres de prepotencia mercenaria y machista.

Silvia: las feministas inconvenientes te despedimos con un profundo dolor que nos desgarra pero que no nos paraliza.

Ahora, como ayer y como siempre, sigue siendo indispensable el castigo a los culpables.
Por tu ejemplo de vida. Por todos los desaparecidos y las desaparecidas de ayer y de hoy...
Vamos a buscar la verdad. Vamos a luchar por justicia. Vamos a vencer a la impunidad.

EL JUICIO EN SANTA FE AL REPRESOR BARCOS ENTRA EN SU ETAPA FINAL

Más pruebas contra el ex espía

El jueves se cerrará el período de pruebas y comenzarán los alegatos. Es probable que el veredicto se conozca esta misma semana. A la condena que pueda recibir se le debería sumar otra por cinco años por "extorsión" a un empresario bonaerense.
     

 Por Juan Carlos Tizziani

El Tribunal Oral que juzga por delitos de lesa humanidad a un ex espía de la dictadura, Horacio Américo Barcos, incorporó ayer por lectura 45 piezas documentales que acusan al imputado, al tiempo que resolvió ampliar el plazo de pruebas -hasta el jueves que viene para que el Estado Mayor del Ejército informe en qué fecha Barcos operaba como "jefe de grupo" al servicio del Destacamento de Inteligencia Militar 122. Una de las pruebas que se incorporaron por lectura al juicio es una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires que condenó a Barcos a cinco años de cárcel por "extorsión" a un empresario bonaerense de Tres Arroyos. Lo que significa que si ahora es declarado culpable por los delitos que lo acusan en Santa Fe -"privación ilegal de la libertad" y "tormentos" a los esposos José Alberto Tur y Amalia Ricotti, en mayo de 1978-, a la condena que pueda recibir se le debería sumar aquellos cinco años.

La audiencia de ayer fue más breve de lo previsto. Barcos finalizó la indagatoria que se había iniciado el lunes pasado, pero sin contestar más preguntas sobre su pasado como Personal Civil de Inteligencia (PCI). Una de las dudas que se había planteado en el debate es la fecha en que Barcos ascendió a "jefe de grupo" y tenía a su cargo "cuatro o cinco agentes" que también operaban como PCI. El ex espía dijo que eso ocurrió en los años 80, mucho después de la época que se ventila en el juicio. El Ejército ya aportó el legajo de Barcos en dos soportes: en papel y en microfilmes, pero justo en la foja donde consta ese dato es ilegible el año, aunque está firmada por dos oficiales del Destacamento de Inteligencia Militar: el capitán Sergio Rubén García y el capitán Alberto Armado Balmaceda.

El defensor de Barcos, Néstor Oroño pidió entonces que se oficie al Ejército para que informe en qué período prestaron servicio en Santa Fe los capitanes García y Balmaceda. El Ministerio Público y la querella se opusieron. "La prueba no resulta necesario porque no es un hecho controvertido", dijo el fiscal Martín Suárez Faisal. Y la abogada querellante, Zulema Rivera, coincidió con el criterio.

El Tribunal pasó a un cuarto intermedio para resolver el incidente y a la vuelta hizo lugar al requerimiento de la defensa. Y postergó 48 horas el período de pruebas, hasta el jueves que viene, a la espera de que el Ejército responda el informe que solicitó Oroño.

En consecuencia, el jueves se cerrará el período de pruebas y comenzarán los alegatos de los abogados querellantes, luego seguirán los fiscales y el viernes le tocará a la defensa. Es probable que el veredicto se conozca inmediatamente después, según dejó entrever el presidente del Tribunal Oral. "La idea es terminar el juicio en el curso de esta semana", dijo el doctor José María Escobar Cello.

Tras el incidente, el Tribunal incorporó por lectura 16 piezas documentales agregadas a la causa, 19 reservadas en secretaría y ocho que se ordenaron en el curso del debate. En total: 45 pruebas. Entre ellas una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires que dejó firme una condena a Barcos a cinco años de cárcel por "extorsión" a un empresario de Tres Arroyos. El hecho ocurrió en 1996. Y hasta ahora, Barcos sólo ha cumplido una mínima parte de la pena.

Al final de la audiencia, Rosario/12 pidió al abogado querellante, Horacio Coutaz una evaluación de la indagatoria de Barcos. "Nosotros creemos que mintió deliberadamente y eso va a ser parte de nuestro alegato, sobre todo la relación con (otro PCI que declaró como testigo en el juicio, César Luis) Frillocchi, el conocimiento que tenía de Amalia Ricotti y el tipo de actividad que desarrollaban los PCI. Algunas cosas que dijo son importantes, más que nada sobre quiénes fueron sus padrinos", para que ingresara al Destacamento de Inteligencia Militar.